La energía de Zola Jesus se apoderó de SALA – FILTER México
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Por Ernesto Olvera / @Ernestime
Fotos Fresale

La primera vez que vino Zola Jesus a nuestro país proyectaba una imagen de misterio que por medio de sus pies descalzos y la túnica que traía en la cabeza, dejaba expuesta la naturaleza goth con la que se estaría desarrollando su concierto. Sin embargo, cuando regresó para promocionar su elegante Conatus todo fue aumentando de tamaño para colocar a Nika Roza Danilova como uno de los actos esenciales para ver en vivo, ya que a lo largo de sus presentaciones siempre te mantiene atado a un rincón sin querer moverte ni cerrar los ojos, ya que nunca sabes qué es lo que estará pasando.

Con su presentación en SALA como parte del proceso promocional de Taiga, esa imagen misteriosa e incluso tímida que llegaba a mostrar fue desechada por completo, ya que en esta ocasión en compañía de un épico conjunto de percusiones, platillos, synths y un magistral trombón, hizo que su voz sonara aún más impresionante que en el formato con el que nos ha estado entregando sus más recientes álbumes, a diferencia de la claustrofobia que encontrábamos en el pasado.

El concierto naturalmente estuvo compuesto en su mayoría por canciones de Taiga. Desde el imperial track que le da nombre al álbum, hasta los momentos más románticos como “Dust” y los sencillos “Dangerous Days” y “Hunger”. Sin embargo, justo en el mero corazón de su presentación decidió desempolvar una de las más grandes joyas de la época de The Spoils y, por si fuera poco, con ayuda de los tres músicos que la acompañan pudimos ser testigos de una  muy hermosa versión de “Clay Bodies”.

Zola Jesus sigue siendo una figura llena de misterios, pero esa figura ha adquirido una mayor confianza con la que finalmente está derrochando energía y dando cátedra de las imponentes cuerdas vocales que desde muy pequeña fue entrenando en una escuela de ópera. Esto quedó demostrado cuando comenzó a cantar “Hollow” sin utilizar el micrófono. Si, su voz llegó a cada uno de los asistentes de forma natural para irnos acercando al punto más alto con el clásica”Night”.

Si bien la parte más impresionante de Zola Jesus es la misma voz de Nika y la manera en la que recorre de un lado a otro el escenario -cabe mencionar que incluso se bajo del escenario para perderse entre las personas como si fuera el maldito infierno- el poder que escurría de las percusiones era simplemente impresionante, sin mencionar que el haber incluido un trombón en su montaje en vivo hizo que el final con “Vessel” fuera perfecto.

Aún cuando su sonido ha pasado por varias mutaciones, la oscuridad sigue presente en ella. Digamos que Zola Jesus no ha cambiado para nada, sólo se hizo mil veces mejor.

Vean la entrevista que le hicimos en vísperas de su concierto en SALA.

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