Reseña: ‘The Ark Work’ de Liturgy – FILTER México
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1c2bb3ebThe Ark Work
Liturgy
Thrill Jockey
66%

Por Ernesto Olvera / @Ernestime

El año pasado a Drew Daniel de Matmos se le ocurrió lanzar un álbum con covers de clásicos de black metal con su alías de The Soft Pink Truth. De algún modo ese experimento funcionaba bastante bien, pese a que al final se sentía más como una parodia de todo eso, en lugar de ser un lanzamiento que estuviera ‘preocupado’ por mostrarle al mundo un género que muchas veces suele ser muy menospreciado en el mundo del metal. Esa producción fue lanzada por Thrill Jockey, sello que ahora está presentando el tercer álbum de una de las bandas más controversiales que ha ido moviendo por esos terrenos: Liturgy.

Lo más curioso, es que la controversia no se debe a lo fuerte o lo crudo que puede ser su sonido, sino que en el circuito de fans puristas del black metal existe un notable rechazo hacia estas bandas por no seguir los pasos de leyendas como Burzum o Mayhem e incluso, ellos mismos los han  catalogado como ‘Hipster Black Metal‘. La definición puede que no sea la más adecuada, pero tienen razón al estar un poco molestos por el simple hecho de que se le esté llamando black metal a algo que solamente se está haciendo con el fin de crear su propia mutación del género, la cual termine acercando a las nuevas generaciones al verdadero lado oscuro.

Liturgy está viviendo en su propia fantasía; un universo en el que los comentarios negativos solamente los incitan a componer álbumes con el que se rían a carcajadas en la cara de todos sus haters. ¿Por qué? La música es excelente, la instrumentación que compone las canciones de The Ark Work, su tercer álbum de estudio, es simplemente excepcional y evoca a la perfección el lado más perverso y brutal del género. Sin embargo, vocalmente todo es un abismo de confusión muy intencionado, ya que al suprimir los desgarradores gritos de su aclamado Aesthethica, le están dando una patada en la entrepierna a todos aquellos que esperaban que la banda entregara un ‘Aesthethica II’. Eso jamás va a ocurrir, ya que  tal y como ellos lo mencionaron, el trabajo vocal de Hunter Hunt- Hendrix en The Ark Work es un ejercicio de rap medieval que los irá encaminando a las puertas del infierno.

Por otro lado, aunque esta era la intención de la banda, es inevitable no sentirse un tanto frustrado por el enorme potencial que tienen para crear un álbum verdaderamente legendario, y en lugar de eso optaron por hacer algo flojo, inmaduro y hasta cierto punto innecesario. Este señalamiento puede ser un tanto fuerte, pero es la sensación que queda después de escucharlo considerando que después de haber estado presentándose como un dúo, de nueva cuenta se reunió la alineación original en el estudio para grabar The Ark Work.

“Quetzalcoatl”, primer sencillo del álbum, exhibe una peculiar fascinación en su parte instrumental, la cual incluso deja al desnudo la inesperada belleza que puede tener Liturgy por medio de arreglos orquestales que poco a poco van creciendo para respaldar los acelerados acordes y la alardeo vocal de Hunter. Esto NO es black metal, es algo más, es un ejercicio sonoro que funciona más como un estímulo mental, que como una producción que pueda perdurar en el tiempo por su consistencia. Digamos que si el nu-metal hubiera madurado para convertirse en algo serio, probablemente estaría sonando de esta manera: una batería electrónica con una exquisita tarola y riffs chillantes que difícilmente pasarían desapercibidos.

Pero no crean que todo lo escuchado en Aesthethica y Renihilation desapareció por completo, los prolongados acordes en “Father  Vorizon” siguen imponiendo el nombre de Liturgy, sin mencionar que tienen momentos en los cuales se dejaron llevar por una notable complejidad de tiempo en los que incluso se animaron a jugar un poco más con guitarras volcánicas como en “Reign Away”; canción que va pasando de lo desolador a lo demoledor y, una vez más, la parte instrumental es lo que hace brillar a The Ark Work. No es nada personal, ni mucho menos quiero decir que la voz de Hunter Hunt sale sobrando, sino que este pequeño giro que decidieron darle no tiene tanto sentido a la hora de escuchar el álbum completo.

The Ark Work es un reto, no hay otra palabra que pueda definirlo. En general es un álbum que nos vuelve esclavos y nos somete a un ejercicio de experimentación en el que Liturgy juega con instrumentos reales y sonidos que son hechos con una computadora. Este es un intrigante manifiesto de un circuito de bandas que se están saliendo de lo convencional del género para incomodar a aquellas almas que están en busca de sonidos brutales que terminen devorando su alma. En Liturgy no encontrarán eso, tampoco en The Soft Pink Truth, son sólo estímulos que los acercarán a un fascinante universo lleno de oscuridad.

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