Coachella: Día 3 con Drake, Florence + The Machine, St. Vincent y Jamie xx – FILTER México
x
Pulse Intro para buscar o Esc para cerrar
Logotipo de Filter México
Logotipo de Filter México

Coachella-12

Por Carlos Verastegui

Coachella termina con el aeropuerto de Los Ángeles abarrotado, vuelos sobre vendidos y gente destruida físicamente (algunos también moralmente). Termina aquí porque todo festival trata de su entorno y no sólo de lo que se vive dentro de él, la experiencia es llegar a él, salir de él y disfrutar cada momento de él.

Un día antes, la última tarde de sol en el desierto se antoja tranquila con gente cansada pero aún con actitud para sacar el último esfuerzo del fin de semana, nos recibe a lo lejos Marina and the Diamonds, la galesa tiene una mezcla electro-pop interesante, el campo no está lleno pero si con los suficientes entusiastas como para pasar un buen rato de baile. Por momentos nos recuerda a Shania Twain en otros a PJ Harvey, su estilo ecléctico es la justa mezcla necesaria para un domingo de festival.

La tarde aún es joven y el festival en general es un terreno inexplorado, que ante la falta de un artista que nos atraiga, nos incita a descubrirlo. Recorremos el campo de Polo de inicio a fin, aunque cada día miles lo caminan y pocos lo descubren, encuentras los detalles escondidos dentro de Coachella, desde una tienda de discos vintage que vendía también cassettes hasta un par de nuevos escenarios un poco más clandestinos y por lo mismo más vacíos pero muy disfrutables, donde la música electrónica predomina tratando de darle gusto a una nueva generación cuya referencia de festivales va más por el Tomorrow Land que por el mismo Coachella.

En este camino también no encontramos con un par de escondites muy amenos para relajar el cuerpo, uno fue un “craft beer garden” que ofrecía una rica selección de cervezas artesanales y una barra con cócteles a base de alcohol, este espacio estaba semi escondido, techado y con bella decoración, un oasis en medio del festival; a un costado de esta área un espacio de productos orgánicos con galletas, café y s´mores para disfrutar de la tarde, espacios perfectos para un domingo de música.

Tras esta breve pausa de exploración, St. Vincent toma el Outdoor Stage con poco publico pero toda la energía, parece que aún pocos entienden a Annie Clark. Su set da un breve repaso por su ya amplia discografía pese a su corta edad, con un look andrógino que evoca a Bowie, Siouxsie Sioux o hasta Prince dirige sus acordes de manera rigurosa, sin ser auto complaciente da un set inmerso en calidad con toques irreverentes mientras pretende hacer movimientos robóticos o caminar en caminadoras imaginarias sobre el escenario mientras toca un solo de guitarra machacante. Quizá ella aún está fuera de su tiempo, uno de esos artistas que son más valorados con el paso del tiempo y por la segura influencia que tendrán en futuras generaciones, nos recuerda a Byrne.

A unos pasos en un dj set con mucha expectativa se encuentra Jamie xx, una carpa desbordada lo acompaña con baile y euforia, sorprende como un simple dj set sea tan relevante mientras al mismo tiempo St. Vincent da un concierto, que para muchos de los ahí presentes, pasa desapercibido. La mezcla de Jamie xx raya en la nostalgia del funk y disco setentero que en algún momento Dimitri From Paris retomara y ahora parece tomar de nuevo la pista de baile. Para cerrar toca su ultimo sencillo “Loud Places”, cuyos tonos remiten de inmediato a Everything But The Girl, banda en la cual seguramente The xx y el mismo Jamie están inspirados.

Para culminar un día dominado por talento femenino la cita es con Florence and the Machine en un escenario principal abarrotado, canta todos sus éxitos, platica con el publico, los motiva, corre entre ellos, se quita la camisa e invita a los demás a seguirla. Se podrá o no ser admirador de ella pero no se puede negar su energía, la gran ejecución de su banda y lo más importante, el fenómeno musical que en ella refleja el nuevo empoderamiento femenino. “Dogs Days Are Over” cierra su set y para muchos (muchas) se convierte en el momento para recordar de Coachella.

El resto de los escenarios van cerrando uno a uno para concentrar a todo el publico en el cierre de Drake, el creador del YOLO tiene a un publico joven ansioso por verlo, su set es una mezcla de todo lo que se hubiera esperado y de un par de besos de Madonna como invitada especial que más que gusto parecen generarle asco… así la impresión final del primer fin de semana de Coachella 2015.

Coachella-3

El sabor que deja Coachella es agridulce, si bien cuenta con una gran selección musical parece que esto, la música, ha pasado ha segundo termino en el festival. Ahora lo que importa es la moda, no importa que banda toca sino que prendas se estarán luciendo, no importa a cuántos artistas viste sino a cuántas fiestas alrededor lograste entrar, no trasciende una nueva banda o la reunión de alguna otra sino cuantos “celebrities” fueron al evento. Coachella empieza a tratar sobre todo menos sobre la música y eso deprime a todos lo que vimos en el un festival con una gran fórmula hace años, quizá esa fórmula mutó para ser ahora lo que es y satisfacer a nuevas audiencias, o quizá esta misma requiere renovarse para volver a sus raíces y reinventarse para dar nueva inspiración como lo hiciera en su momento a otros festivales del mundo. Al final lo importante no es ver a nadie en Coachella sino estar en Coachella, esperemos que valga de nuevo la pena.

Comentarios

comentarios