Reseña: ‘Every Open Eye’ de CHVRCHES

Every Open Eye
CHVRCHES
Glassnote
80%

Por José Carlos Martinez

Hace dos años, el trío de Glasgow, Chvrches, le mostraba al mundo que su sonido venía a darle frescura al mundo del synth-pop. Su debut golpeó a la industria como una fuerte tormenta de tonos coloridos, accesible pop e inteligentes ganchos estructurales. Con coros que fueron lo suficientemente buenos para cada uno de sus temas, lograron posicionarse y ponerse rápidamente en el radar de bandas a seguir en un futuro.

Puede que odies o ames el estilo de Chvrches, ese de luces neón que tiene un extra gracias a la dulzura de su vocalista Lauren Mayberry, que además de bonita, es talentosa. En once canciones el trío demuestra que no necesita demasiado tiempo para dejar salir todo el synth-pop que los caracteriza y los vuelve únicos. “Never Ending Circles”, corte con el que abre su segundo álbum, está llena de cosquilleo y epifanías brillantes que al igual que gran parte del disco, provocan una fiebre embriagadora sumamente frágil, que les hará perderse en su dulce tonalidad.

En los dos años que pasaron desde The Bones Of What You Believe, su ascenso viene cada día pronunciándose más, y con Every Open Eye no muestran signos de querer disminuir su velocidad. Puede que para muchos el álbum suene igual a su primera producción, y sí, por momentos es así, pero si en tu primer intento la fórmula funcionó, ¿por qué acelerar tu cambio al segundo intento si puedes retocar y embellecer lo que ya habías logrado?

A diferencia de muchas bandas parecidas Chvrches, ellos saben colocar sus fichas en el lugar exacto. Cada pieza del rompecabezas se suma como un arma más a su imagen, definiendo a Every Open Eye como un disco de muchos contrastes. Como siempre la voz de Mayberry es tan pulida y carismática, que junto a los sintetizadores de Iain Cook y Martin Doherty, cumplen la meta de cuadros estrictamente trazados y barras de seguridad canción tras canción satisfactoriamente.

Incluso cuando deciden ponerse melosos y tiernos como en “Afterglow”, no defraudan a nadie. Con sintetizadores sin escalas, teclados que rompen con cualquier ambiente y Mayberry extendiendo las palabras como un agradable bostezo, Chvrches vienen dispuesto a terminar de robarles el corazón con su segundo álbum.

Podríamos definir a Every Open Eye como pop con afilados bordes y altas apuestas que demuestra todo su brillo a través de metálicos sintetizadores, y una cantante cuya voz se presta para aligerar cualquier emoción que salga de nuestro corazón. Un sonido entrañable e irresistiblemente inquietante que permite a los más vulnerables volverse fuertes y a los fuertes volverse más vulnerables.

Sin duda Chvrches muestra que su alma orgánica es su confidente musical y que sólo tuvo que mirar bajo su piel para sumar todos los elementos y crear Every Open Eye, un álbum con el que demuestran que están dispuestos a ir por más.

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