Reseña: ‘The Colour In Anything’ de James Blake – FILTER México
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The Colour In Anything
James Blake
1-800 Dinosaur
90%

Por Sofia Canales

Estaba cerca de terminar el 2015 cuando el público se preguntaba cuándo iba a salir el tercer álbum de James Blake, ya que desde el primer trimestre del año pasado, había dicho en entrevistas que estaba casi listo. En noviembre publicó el primer sencillo “Modern Soul”, lo suficientemente discreto para querer escuchar y saber más acerca de su nuevo proyecto.

Pocos álbumes son capaces de encontrar las palabras y sentimientos que desarrollan las personas al enamorarse o dejar de querer a alguien, y así es como James Blake entrega su tercer álbum, The Colour In Anything, demostrando que es mucho más que un productor y escritor. Canciones compuestas por letras de nostalgia y melancolía, acompañadas de la esencia electrónica minimal de su tierra natal, logrando un resultado sensible que se va desarrollando a sí mismo a lo largo de las canciones, compuestas por loops, voice-offs y outros que mantienen al público esperando la próxima canción, James Blake demuestra por qué tantos artistas han ido a buscarlo al Reino Unido para colaborar con él, y por qué llevábamos tanto tiempo esperando su tercer álbum.

The Colour In Anything cuenta con colaboraciones de Justin Vernon (Bon Iver) y una co-autoría con Frank Ocean. En los meses pasados se había especulado de una posible colaboración con Kanye West, la cuál James Blake recientemente explicó que las circunstancias habían cambiado y ya no era el mejor momento para tener una colaboración entre ambos. Además, cabe mencionar que en el más reciente álbum de Beyoncé colaboró en la canción “Pray You Catch Me” y “Forward”.

Cualquier persona que haya visto ya a James Blake en vivo, sabe que el músico crea sus conciertos a partir de loops en las canciones. Así es como se van desarrollando las 17 canciones a lo largo de este enorme álbum, que abre con los siguientes líneas: ‘I can’t believe this, you don’t wanna see me / we’ve been in love for so long / in my heart there is a radio silence going on‘, forjando terreno para demostrar que este álbum es todo lo que un romance moderno podría contener.

La elegancia de James Blake radica en que sabe muy bien cómo mezclar melodías, vocales sublimes y letras de desamor, incluso mucho más que su última entrega en 2013, Overgrown, con canciones como ‘”Retrograde”, o en su debut homónimo de 2011 con canciones como “Limit To Your Love” (original de Feist). En esta tercera entrega, James Blake crea muy bien un ambiente de alienación, donde lo único que importa en el momento es la música y escucharlo a él, lo que se parece mucho a estar dentro de una relación, creando un paralelismo entre la alienación musical y la alienación de una persona para estar con otra.

La riqueza de este tercer álbum es la diversidad musical que ofrece, con un amplio rango de géneros, melodías, estilos, habilidad vocal y musical que fueron explorados todos estos años por el músico británico para poder regresar a la escena musical y tener un nombre que poco a poco se va convirtiendo en una institución. Pocos artistas logran mostrar imágenes a partir de sonidos, tener sensaciones visuales a partir de la música. James Blake le habla a un amor pasado o ausente, pero ya no reciente. En Overgrown, le cantaba a un amor presente, como ejemplo, la canción “Life Round Here” contenía letras como ‘Part-time love is life ‘round here’. En este álbum, James Blake le canta a un amor siniestro, como en “Points’” con una serie de loops que dicen ‘sadly you’re no longer her‘, para luego pasar a “Love Me Whatever Way” y abrir la canción con la línea ‘Where you lead me I will go”, James Blake nos entrega un álbum íntimo y honesto, y eso es altamente valioso como artista.

La canción “f.o.r.e.v.e.r.” y “Put That Away And Talk To Me”, demuestran realmente de qué va el amor moderno estos días. En la primera, nos dice que no se debe confiar en el “para siempre”, mientras que en la segunda, podría representar cualquier conversación entre una pareja que discute, y en donde uno de ellos expresa que necesita la atención del otro.

Si bien anteriormente James Blake había dicho que el álbum iba a contener una canción que duraba 24 minutos, no fue así, pero sí entregó un álbum compuesto por 17 canciones, 7 más que su última entrega en 2013. Con ello demuestra que hacía mucha falta en la música de estos días, donde el mundo musical ya es distinto que en el 2013, donde era un nombre misterioso, un productor desconocido con letras románticas.

El álbum llega a la cima con “I Need A Forest Fire”, en la que colabora Justin Vernon, vocalista de Bon Iver. Es una canción estéticamente armónica y elegante. ‘To burn it like cedar/ I request another dream / I need a forest fire’, líneas en las que Vernon y Blake juntan las voces para crear una canción de ensueño, gracias a la ya bien lograda visualización musical del productor inglés.

The Colour In Anything es un poema musical de romanticismo moderno. Es un álbum al que se le debe dedicar, al menos, cuatro días para escucharlo por primera vez, y analizar las letras, y entender por qué decide mezclar esas letras con esas melodías, y dejarse alienar, que finalmente, para eso es la música: para tener una experiencia músical, pero sobretodo íntima.

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