Paco Ayala habla en entrevista sobre los 20 años de Molotov

Por Cristina Salmeron

Molotov es una banda que sabe gritar. Lo hizo desde el principio con su disco ¿Dónde jugarán las niñas? Y ha seguido así por 20 años, con música bien ejecutada que además de un sonido poderoso expone letras de crítica política y social.

Fue el 26 de febrero de 1996, en el Bulldog (ubicado entonces en Sullivan) cuando los cuatro integrantes actuales se presentaron por primera vez ante un público que aún no los conocía. Paco Ayala (bajo y voz) recuerda que esa fue su primera tocada como Molotov, ese Molotov definitivo donde estarían Ismael “Tito” Fuentes (guitarra y voz), Miguel “Miky” Huidobro (bajo y voz) y Randall “Randy” Ebright (batería y voz).

Por fin íbamos a poder tocar lo que habíamos ensayado, pero sucedió que el técnico disque afinó el bajo de Miky, pero lo hizo tan mal que casi lo rompe, lo desajustó todo. ¿En qué acabó todo? En que tuve que darle mi bajo a Miky para que él tocara y yo nada más me quedé ahí sentado, viendo el show, entre llorando y festejando. O sea que el primer show de la banda conmigo, no toqué”, explica Paco.

Ahora, tras siete discos, de haber sido producidos por el afamado Gustavo Santaolalla, de haber vendido más de 4 millones de discos en el mundo, de haber ganado GRAMMYs Latinos, Molotov regresan para celebrar dos décadas de vida, comenzarán con una gira por Europa y cerrarán con un gran festejo en el Palacio de los Deportes en septiembre. Para hablar de esto Paco Ayala tuvo una pequeña charla con nosotros.

FILTER: ¿A qué le grita Molotov 20 años después?

Paco: A lo mismo, al desmadre, al pinche mal policía, al ciudadano irresponsable, al pésimo gobierno que regresó solo a traer malas noticias y mañas experiencias para un país tan chingón como México. Seguimos cuestionando el cómo está manejado con las nalgas por unos pocos gueyes tan miserables… Y eso que no estoy encabronado (risas).

F: ¿Qué pueden adelantar del show de 20 años en el Palacio de los deportes?

P: Queremos que suene muy bien porque es en “el palacio” y vamos a tener mucho en que la gente lo disfrute, se la pase chingón, va a haber sorpresas. Tendremos invitados que no los anticipo porque no nos han confirmado, no porque sea sorpresa. Y va a haber cosas divertidas para la banda, se la van a pasar bien.

F: Van de gira a Europa, ¿cómo los reciben en países como Alemania o Austria?

P: Nos reciben increíble, ¡no tienes una idea! No sabemos ni por qué o cómo amarró esa relación con el público alemán. Hay como muy buena onda entre países o el público alemán tiene una buena onda con México, la historia, la comida, el desmadre. Desde que fuimos nos recibieron bien y por eso regresamos. Vamos a ir muchos lados en julio y agosto, servirá para ponernos a machetearle bien y estar afilados para el regreso y festejar el 20 aniversario en el Palacio.

F: ¿Harán un disco o DVD de estos conciertos?

P: Yo creo que depende mucho de hacer una buena selección de canciones, de hacer un buen repasón de la historia discográfica. Hemos estado grabando muchas canciones en audio y video, si vemos que funciona, pues vamos a armar el disco y tal vez un documental.

El principal motivo de esta gira será recordar cómo se cocinó su primer disco disco ¿Dónde jugarán las niñas?, uno de los mejores que han pasado por el rock mexicano —y mundial— y que rompió todo tipo de paradigmas. Con él, además de burlarse del disco mítico de Maná (¿Dónde jugarán los niños?), con la imagen de su portada (una chica con falda de secundaria en un coche con los calzones a mitad de las piernas) sugería un tema de abuso, pederastia, descubrimiento sexual, fantasías, en pocas palabras: provocación. Y lo lograron.

F: ¿Cómo vivió Molotov la censura hace 20 años?

P: Pues se grababa un disco y de ahí no se sabía. Fue una propuesta que de repente vimos que no la iban a poner en un lugar, o que en la radio censuraban tanto las letras que parecían canciones casi casi instrumentales, nos dimos cuenta de que había otros negocios tras la censura, tras los “bips”, y nos ayudó —sin duda— el vender muchísimos discos y convertirnos en algo morboso que la gente fue a buscar a las tiendas, que lo vendía en una bolsita oscura, para que no se viera lo que te llevabas. Me recordaba mucho a lo que pasaba con el mercado de la industria pornográfica, pero en este caso era nuestro primer disco y teníamos 20 años y apenas queríamos darnos a conocer y pensábamos “¿qué iba a pasar?”. En corto entendimos que los conciertos y el en vivo era lo que nos iba a hacer comunicarnos con la gente y hacerles ver que la censura es una mierda que tapa una realidad. No quedó otra que seguir tocando y después de 20 años, aquí estamos.

F: Y ahora, ¿la fama ya los cobija de esa censura, ya son libres de lo que antes no? ¿Ya pueden vender su disco sin que lo oculten en una bolsita negra?

P: Tanto ha cambiado esto en 20 años que ya ni discos se venden. Ha cambiado tanto que en la televisión ya dicen “guey” y creen que eso es libertad de expresión. Ha cambiado tanto que hay cualquier cantidad de periodistas asesinados, entonces te das cuenta de que la manipulación de los que pueden transformar esto siguen teniendo una fuerza muy cabrona en el país.

Si hay más espacios, si hay más rock & roll, más bandas, más festivales, más lugares para tocar, eso sí, sin duda.

F: El disco ¿En dónde jugarán las niñas? es fuerte, al menos a mí me lo sigue pareciendo. En 2016, ¿a ustedes les sigue pareciendo fuerte?

P: Me parece fuerte porque cuando lo hicimos éramos unos niños, unos mocosos, que teníamos un bonche de canciones que se grabaron en un CD y a partir de ahí pasaron muchas cosas en nuestras carreras, 20 años después seguimos ahí, seguimos tocando esas canciones, algunas ya no tanto, pero son rolas que marcaron la vida de nosotros y de un chorro de cuates, de fans.

Ahora ya hasta se ha roto esa barrera generacional, en los conciertos nos van a ver unos chavitos que ven que hablábamos del “voto latino” hace muchos años y ahorita está ese problema en boca de todo el mundo. Para nosotros fue un disco que nos abrió todas las puertas, llevamos la mitad de nuestras vidas tocándolo, y nos llevó a donde nunca pensamos o planeamos estar.

F: Y la portada también… porque alude a muchas cosas: pederastia, despertar sexual, tal vez violencia.

P: Sí, de hecho, la propuesta de esa portada cuando la vimos nos daba risa, pero a la vez generaba cosas raras. Sin embargo, tanto la portada como la música del disco ahí están y cada quien las interpreta como quiera.

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