Reseña: ‘Head Carrier’ de Pixies

Pixies
Head Carrier
PIAS
Calificación 84%

Por Milton Barboza

Aunque es un hecho que la salida definitiva de Kim Deal puede ser un golpe bajo para los fans de la banda originaria de Boston, hay un halo de esperanza en los nuevos ruidos creados en el séptimo álbum de estos Pixies que, a doce años de volverse a reunir como ente musical, parece que no han perdido la calidad al momento de componer y ejecutar nuevas canciones.

Y es que, si recordamos el Indie Cindy, disco de 2014 (que siendo sinceros no fue tan afortunado), podemos escuchar a unos Pixies más motivados creativamente, con esa acidez sonora que los caracteriza y que los llevó a ser considerados como influencia de muchos grungeros.

Comenzando por “Head Carrier” canción que le da nombre al disco, el revuelo nos remonta a los grandes momentos de la banda. Para “Classic Masher” ya es más clara la presencia de la nueva bajista y coro Paz Lenchantin que sinceramente, hace más digerible la ausencia de Deal; acompañando de muy buena forma a Black Francis en las voces.

“Baal’s Back” es el momento catártico de Francis aprovecha para destrozar su voz mientras Joey Santiago increpa en la guitarra y David Lovering apuntala la batería. “Might As Well Be Gone” balada ligera que ayuda a bajar el ritmo que le sigue a “Oona”, pero no por eso, quitando ritmo a lo que va del material que hasta este momento es bastante aceptable.

Cabe destacar que el productor en esta ocasión es Tom Dalgety (ha trabajado con Ghost, Royal Blood), quien sustituyera al podríamos decir quinto Pixie, Gil Norton. Dalgety le dio una vuelta de tuerca a los ajustes musicales de la banda y sinceramente logró que la banda se vuelva a escuchar fresca.

Con “Talent” pasamos de nuevo al power, al ritmo bailable que bien podría servir para armar un aquelarre en cualquier lugar. De “Tenement Song”, “Bel Spirit” son un recuerdo de juventud de la banda, un momento certero de relajación poderosa con algunos tintes guitarrosos.

En “All I Think about Now” nos topamos con la coautoría de Paz y Francis, que se dice, es una especie de agradecimiento a Kim Deal. La canción es una mezcla que puede recordarnos de inicio a “Where Is My Mind” combinada con “Gigantic”, pasando por “Havalina”; sin lugar a dudas una de las mejores del álbum.

“Um Chagga Lagga”, que sirvió como uno más de los sencillos del disco, es un ríspido trabajo punk que nos posee de inicio a fin con distorsión, baterías de cuatro tiempos y voces retadoras. “Plaster of Paris” y “All the Saints”, sirven para concluir este álbum que por fortuna, nos regresa las alegrías que los de Boston nos han obsequiado a lo largo de tres décadas. Parece que sí, en efecto, tenemos Pixies para rato… que así sea.

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