Jessy Lanza: Un monstruo oculto en su música – FILTER México
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Por Roy Rojas

En el baño hay restos de agua. Sarro en el azulejo. De la pared junto a la regadera escurre un líquido espeso y pegajoso. Jessy pasa la mano, la desliza hacia abajo y va sintiendo esa baba en sus dedos, la sensación es desagradable. Quién sabe cuántas bacterias tenga ese gel que surge de la nada, que nadie desea, pero que invade el muro. Frota sus dedos unos contra otros, los siente viscosos. El lavabo tiene manchas de pasta dental. El moho impregna el aroma a humedad. Gira la cabeza y no deja de pensar en algo impuro, un lugar blanco con suciedad, pequeñas manchas contaminando el cuarto. Por alguna razón los baños se parecen todos así mismos. Dan la misma impresión de un espacio íntimo, silencioso y paradójicamente es un ambiente frío. Cualquiera puede sentirse incómodo ahí dentro, así que muchos entramos y tocamos todo con cuidado para no estropear nada, procurando no dejar huella alguna, como si no hubiéramos entrado. Pero no es por eso que ella se siente inquieta, es su casa, la conoce a la perfección. Tampoco teme que salga algo terrorífico de la cortina amenazando su vida. No es el goteo… goteo… goteo… goteo de la tubería que conecta el suministro de agua con el lavabo. Es el hongo enorme que está creciendo en una esquina y que por alguna razón no había visto.

Me estaba poniendo un poco loca con el hongo, me estaba sintiendo terrible y de pronto veo un hongo creciendo en el baño, parecía que un entorno deprimente me rodeaba, estaba infectando mi cerebro. Eso también es lo que pasa con los insectos, ellos siempre van a ganar, van a estar aquí siempre”, relata Jessy Lanza. Nosotros moriremos y las cucarachas seguirán metiéndose dentro de las estufas, las conexiones eléctricas, las coladeras. Temía que el hongo segregara radón, el gas que se aloja en los sótanos y provoca la segunda causa de muerte por cáncer de pulmón según la OMS. “Cuando hice este disco no la estaba pasando bien, tenía problemas para dormir, estaba estresada, un poco deprimida, así que en el estudio quería hacer lo opuesto a como me encontraba, porque me sentía realmente deprimida, este disco me ayudó a atravesar ese mal rato.

Jessy Lanza presentará Oh No en el Carnaval de Bahidorá, el espacio ideal para que sus pulsiones electrónicas infecten Las Estacas; supuren líquidos embriagantes de Jazz, R&B y pop experimentalEspero que vengan y lo vean por sí mismos. Seremos yo y mi amiga en las percusiones”, dice de manera humilde desde Australia. Quizá también sea el lugar ideal para que crezcan hongos -esperemos no sean malignos- entre el pasto y los árboles, porque puede que la vegetación se transforme con su adictivo beat y su sensual voz. Su trabajo pertenece a esa estirpe de música que podría pasar de lado, sonando de fondo en una pool party mientras el murmullo la cubre, pero mientras más atento estés al sonido llegaras a territorios inimaginables. Su virtud es el tiempo y la evolución de cada tema. Es un organismo en pleno desarrollo.

La idea de este disco viene del proyecto que estaba haciendo con unos amigos llamado Galeria Project (con Morgan Geist), el cual tiene un poco de free style. Eso tuvo influencia en canciones como “Never Enough” y “VV Violence”. También tomé ideas de la gira con Caribou. Jeremy Greenspan (Junior Boys) y yo trabajamos juntos, escuchamos cosas diferentes, así que es realmente loco lo que intentamos detrás de la música que hacemos.

¿Por qué no te gustan los aeropuertos?

Es el estrés, son lugares muy estresantes, pero es genial cuando llegas a un lugar distinto, a un destino. Cuando pasas la puerta de seguridad, ya revisaron tus maletas, tienes el vuelo confirmado y estás en el pasillo sentado con un café, todo está bien. Cuando estás de gira y tienes que volar diario puede ser algo desorientante, volar afecta al cuerpo.

¿De dónde vienen algunas de las letras de este álbum, por ejemplo “It Means I Love You”?

Comenzó como una canción a partir del sentimiento del enojo que experimenté. Iba caminando y vi a un chico que no conocía, me dijo que tenía una sonrisa muy bonita, me molestó mucho, no le dije nada, pero me dio la idea para la canción.

Cuando un extraño te dice algo en la calle, si te detienes, lo miras, puedes tener una conversación real, pero sería acoso sexual, esa no fue una ocasión así, a veces ni siquiera te miran a los ojos, no quieren tener una conexión, entonces esta canción se transformó en algo más dulce mientras iba avanzando poco a poco.

Qué curioso, pensé que era una canción de amor…

En la mayoría de las ocasiones me siento más creativa cuando estoy enojada, algunas veces estoy molesta cuando voy al estudio, puede ser por alguien que vi en la calle, algunas veces escribo sobre las personas que me preocupan, pero otras es porque voy caminando al estudio y alguien me ve o dice algo de manera extraña, por ejemplo “It Means I Love You”.

Has dicho que te pones nerviosa en el escenario, pero en varios shows pareces muy concentrada, muy segura, no da la impresión de que estés nerviosa…

Me gusta hacer música porque es una forma de escapar de mí, pretender que eres alguien diferente de quien en realidad eres por un tiempo.

Mencionaste que anteriormente te hubiera gustado tener la voz de Mariah Carey, no estoy seguro de que digas lo mismo ahora, ¿viste su show en Nueva York?

Es un momento extraño (risas), creo que cuando era más joven quería sonar como alguien más, pero ya no es lo que quiero, las voces que más me gustan son las que suenan extraño y únicas de alguna forma, con el tiempo comencé a abrazar mi voz. Antes no me gustaba, pero ahora estoy en un lugar cómodo.

Su timbre de voz cobija. No es Aretha Franklin (a quien también deseaba parecerse), pero tiene algo especial. Es un coro que puede prolongarse hasta volverse agudo, también puede tratarse de un suspiro al oído que enchina la piel, o una caricia lenta en el cuello.

Estudiaste Jazz, ¿qué tan difícil fue cambiar los instrumentos clásicos por los sintetizadores?

Es algo con lo que me sentí más cómoda para trabajar, antes tenía que sentarme a practicar mucho jazz clásico y el piano es todo lo que tienes, esa es toda tu voz. Y ahora puedo escribir patrones de drum machines o manipular samples, es más divertido, es más moldeable, soy feliz de haber estudiado jazz clásico, pero la música electrónica me abrió el camino.

¿Cómo se dio tu fanatismo por los synths japoneses?

He estado escuchando los proyectos solistas de Yellow Magic Orchestra, esto ocurrió cuando Kode 9, quien dirige Hypedub, me mandó un montón de discos, en particular de Miharu Koshi, eso comenzó la obsesión.

¿A qué le tienes miedo?

Yo enfermando, mi familia enfermando, muriendo. Todo se reduce al control, tengo miedo de las cosas sobre las cuales no tengo control. Definitivamente, una parte de mi salió de esos momentos depresivos cuando acepté que no puedo controlar todo, dejar ir es catártico, aligera la presión, no me gusta eso de mí y tampoco me gusta esa cualidad en la gente, porque muchos sentimientos desagradables viene de ahí, los celos, la ira, ansiedad.

Jessy Lanza mira al hongo que está consumiendo su energía, al igual que El almohadón de plumas, no sabe si tomarlo con unos guantes y arrojarlo a la basura, si destrozarlo con sus pies, vacila por unos segundos. ¿Y si adquiere más tamaño y se arroja contra ella? ¿Y si regresa por venganza? Cierra las puertas, las ventanas, revisa bien dentro del baño y se asegura que no haya nada más. Algún cuerpo extraño. Se sienta en el sofá y pone Star Trek en el televisor, una de sus series favoritas. El control cae al suelo. Su mano cuelga de manera liviana. Se ha quedado dormida. En la basura quedan los restos del hongo expulsando esporas que afectan su sueño. El hongo se ha quedado prendado de ella y buscara como permanecer a su lado, desarrollándose como lo hace su música, en un tiempo particular.

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