Morrissey fue un sueño hecho relidad en el Palacio de los Deportes – FILTER México
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Por Pamela Ballesteros
Fotos Fresale

Si bien esta no es la primera visita de Morrissey a nuestro país y a inicios de esta década lo pudimos ver en el Plaza Condesa, había una enorme incertidumbre sobre si en algún momento de nuestras vidas lo volveríamos a ver en México, principalmente desde aquella vez en la que canceló su aparición en el Vive Latino.

La relación que tiene con sus fans no tuvo nada qué ver con la incertidumbre que se desató, sino más bien los problemas internos que tuvo directamente con las promotoras locales. Afortunadamente limaron asperezas para que de pudiéramos ver en carne propia el genuino carisma con el que se sigue montando sobre un escenario, más allá de las controversias en las que suele involucrarse.

Luego de proyectar imágenes de Ramones y Sex Pistols, “Suedehead” fue la canción elegida por Moz para arrancar con este hermoso concierto que nos fue llevando de paso a través de su carrera, no sin antes pararse al centro del escenario con cada uno de los miembros de banda que lo acompaña, los cuales portaban playeras de ‘Fuck Trump‘ y, aunque parecía que sería la única referencia política que encontraríamos en su set, justo en el corazón Moz tomó el micrófono para decir ‘Lo único bueno del muro, es que mantendrá a Trump fuera’. Fue ahí cuando dio pie a “The Billfighter Dies”, no sin antes tocar “How Soon Is Now?”, “Kiss Me a Lot”, “Speedway”.

Pocas cosas pueden compararse con el placer de ver a Morrissey teniendo una relación tan íntima con cada una de las personas que se dieron cita en el Palacio de los Deportes. Su sonrisa y la forma en la que miraba lo que estaba frente a él mientras desempolvaba clásicos de The Smiths como “There’s a Light That Never Goes Out” y “Meat Is Murder”, fueron tan solo algunos de los aspectos que hicieron que su presentación no fuera solo un concierto más, sino un momento que marcaría a conocidos y debutantes, porque esta también fue la primera vez de muchas personas que no habían tenido la oportunidad de ver a Morrissey en directo.

Si bien el setlist no tuvo tantas diferencias con el que dio en Monterrey, que cerrara con su cover a “Judy Is A Punk” de los Ramones fue realmente una experiencia inolvidable… ¡Larga vida a Moz!

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