El placer de ver a Feist en el Teatro de la Ciudad

Por Ernesto Olvera
Fotos Oscar Villanueva

Tuvieron que pasar 6 largos años para que nos volviéramos a encontrar con Feist en la ciudad y tal y como lo proyectaba en medio de sonrisas y con los mensajes que le respondía a sus fans: ella también nos extrañó.

La última vez que la vimos fue en el Teatro Fru Fru por aquellos días del 2011 y en esta ocasión, el escenario fue mucho más grande para contemplar en todo su esplendor la magia de su nuevo álbum de estudio que, sin llegar a ser una obra maestra, si tiene la capacidad de seguir cautivando a nuestro corazón por medio de su encantadora voz y la forma en la que domina cualquier escenario en el que se para.

Y aunque en múltiples ocasiones quizó hablar en español porque tiene un crush con el idioma, llegó punto donde simplemente dejó eso de lado para deleitarnos con cada uno de los cortes que le dan vida a Pleasure. Cabe mencionar que esta es la segunda vez que toca en vivo con los músicos que la acompañan, así que no podemos negar que fue uno de esos conciertos donde las emociones, las sonrisas y el placer de tocar frente a un Teatro de la Ciudad, era simplemente genuino.

Luego de tocar las 11 canciones de Pleasure, obviamente aparecieron los clásicos con pequeñas alteraciones en sus arreglos para brindarnos una experiencia muchísimo más amena en pleno domingo. Pero eso no sucedió sin que Leslie Feist nos invitara a todos a estar más cerca de ella, de dejar de estar sentados y levantarnos de los asientos como si fuera una fiesta a las 3 am.

Fue ahí donde desfilaron canciones como “A Commotion”, “Sea Lion Woman”, “Let It Die”, “The Bad In Each Other”, “How Come You Never Go There” y por supuesto, “My Moon My Man”. Si bien en el primer show de la gira no hubo un encore e incluso se despidió con “I Feel It All”, en esta ocasión las cosas fueron muy diferentes al final, ya que además de dejar fuera ese clásico de The Reminder, se tomó una pequeña pausa para regresar y decirnos adiós de la forma más entrañable posible con “Mushaboom” y una versión semi-acústica de “1, 2 , 3 , 4”.

Podrá parecer un cliché, pero la realidad es que el nombre de su nuevo álbum le hace toda la justicia del mundo al sentimiento de ver a Feist en vivo: Es todo un placer y la amamos.

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