Reseña: ‘Ascending a Mountain of Heavy Light’ de The Body & Full of Hell – FILTER México
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Ascending a Mountain of Heavy Light
The Body & Full of Hell
Thrill Jockey
82%

Por Francisco Reyes / @warsawx

Los discos colaborativos entre bandas no son algo demasiado raro; muchas agrupaciones forman relaciones de amistad o de trabajo basados en sus gustos en común y visión del arte y la música, buscando plasmar dichas semejanzas en sonido. Muchos de estos álbumes colaborativos fluyen de manera increíble y parecieran haber estado destinados a ocurrir eventualmente, mientras que otras colaboraciones nos dejan con un ligero (o gran) mal sabor de boca… Sí, se vale pensar en Lulu.

Afortunadamente para nosotros, la relación entre The Body y Full of Hell es casi de hermanos, como un par de niños perturbados que crecieron en la misma familia disfuncional. No es de sorprender que éste sea su segundo álbum colaborativo, siendo sucesor del excelente One Day You Will Ache Like I Ache, donde nos presentaron una grandiosa mezcla del sonido de ambas bandas, con los ritmos lentos y aplastantes de The Body y la agresividad y ruido excesivo de Full of Hell sin arriesgarse demasiado y manteniéndose en un terreno bastante seguro para ambas partes.

El primer track, “Light Penetrates”, continúa con el sonido ofrecido en el álbum anterior sin sorprender demasiado, aunque fluyendo de una manera más natural estableciendo el tono para el resto del álbum. Es con el segundo track, “Earth is a Cage”, con el que somos atacados por uno de los nuevos elementos explorados en este lanzamiento: los beats electrónicos. Aquí los sintetizadores no juegan solo un papel de textura acompañante, sino que repiten un beat muy cercano al techno, el cual reaparece en varios momentos del resto del álbum.

“The King Laid Bare” continúa la experimentación sonora con un track que muestra un fuerte componente industrial que se traslada al track posterior, “Didn’t the Night End”. Por otro lado, “Our Love Conducted with Shields Aloft” es fácilmente la canción más caótica del álbum con baterías frenéticas y un ruido excesivo que bien podría ser una sesión de improvisación efectuada en el inframundo.

Sorpresivamente, el corte siguiente a esta visceral demostración, contiene un beat electrónico casi bailable y una batería que lo acompaña durante esta extraña travesía, la cual será brutalmente interrumpida por la usual mezcla de sonido aniquilante que The Body acostumbra utilizar, gracias a su influencia del doom metal.

Los últimos dos tracks del álbum nos regresan al sonido más seguro de ambas bandas, dejando atrás la intensa experimentación por la que atravesaron en momentos anteriores. De esta manera, “I Did Not Want to Love You So” se presenta como la calma después de la tormenta… Aunque, en el mundo de estas bandas, esa calma es casi tan inquietante como el infierno mismo.

Ascending a Mountain of Heavy Light no es solo una mejora al álbum conjunto ofrecido anteriormente por las bandas, sino que es una gran muestra de los frutos resultantes de dos agrupaciones que tienen una mejor química que la mayoría de nosotros en nuestras relaciones amorosas.

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