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COBERTURA

FILTER México en SXSW: Run The Jewels, Carl Barât, Ghostface Killah

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Por Jorge Kundig
Fotos Jergas

This is all about the music

“Don’t forget that shit”. Así presentaba el MC del Scooty Inn a Joey Bada$$, el jovensísimo rapero que sorprendió al mundo hace unos años al lanzar su EP 1999 a los 14 años de edad. Y es que justamente de eso se trata estar en un festival: escuchar música. Sí, también vale la pena conocer la ciudad, comer, tomar algunas cervezas, hacer compras, pero al final todo se traduce en la música, en pasarla bien.

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Nuestro cuarto día en SXSW presagiaba ser menos plácido por la constante lluvia que azotó Austin durante todo el día. Eso no impidió que disfrutáramos la presentación de Carl Barât & The Jackals en el showcase gratuito del hotel San José. El miembro menos salvaje y escandaloso de los Libertines tiene, entre otros proyectos, una propuesta igualmente orientada al garage con los Jackals, quizás con tintes punk. Presentaron música de su nuevo material, Let it Reign, recién lanzado en febrero.

La lluvia entorpeció la movilización hacia el centro de la ciudad, por lo cual nos tomó más tiempo llegar y después de una escala en Frank’s (Biggie Smalls se sentiría orgulloso de tener al The Notorious P.I.G. –hotdog con mac n’ cheese, nombrado en su honor), nos movimos al IFC Grounds para ver a Robert DeLong. Si en The Zombies decíamos que mayoritariamente se veían cabecitas blancas, en este show el público era más de cara pintada con motivos tribales. La propuesta EDM-house-electro-dubstep (con live drums y modificadores de audio instalados en controles de Wii) de DeLong va más bien dirigida a una audiencia joven, lo cual no desmejora la música en absoluto. Lo disfrutamos mucho.

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Acto seguido, corrimos al Scooty Inn para la presentación de Joey Bada$$, en un showcase cuyo anfitrión era Nas (por si alguien dudaba del street credit). Por momentos parecía haber más gente en el escenario que debajo de él. La razón: el colectivo Pro Era, del cual Joey es parte, se alternaba para lanzar rimas, agua y pelotas al público. Respect.

Siguiente escala: The Main. Un pequeño showcase de la Mad Decent Records nos presentó a Elliphant, una guapísima sueca que, como su sello discográfico implica, se especializa en la fusión de ritmos inspirados en el kuduro y el moombathon con beats electrónicos sobre los cuales aplica rimas que invitan a la revolución. Desgraciadamente, dicha revolución duró solo media hora.

Nos aprestábamos para ver el show de Bleachers pero por cuestiones de lluvia y tiempo nos encaminamos de nuevo al Cedar Street Courtyard, con entrada rápida cortesía de nuestros amigos y organizadores Flood Magazine. Después de la presentación de Until the Ribbon Breaks (trío inglés con mezclas de pop, R&B y electrónica), no podíamos esperar más para ver a Run the Jewels. Ni nosotros ni el resto del público. En cuanto Killer Mike y El-P tomaron el escenario (con We are the Champions como fondo), la gente empezó a enloquecer y el equipo de seguridad vivió momentos de tensión para resguardar la valla que separaba al escenario de la gente. En fin, Run the Jewels demostró por qué son hoy en día una de las mejores propuestas alternativas de hip hop, con un dominio espectacular del escenario y apoderándose por completo de los sentidos del público, con temazos como «Oh My Darling Don’t Cry»; «Lie, Cheat, Steal» o «Close Your Eyes». No podemos esperar para verlos en México, aprovechando el creciente interés en el hip hop que está dándose en nuestro país.

Un día completísimo, en el que la lluvia, el tráfico, el apretujamiento y demás penurias pasaron a un segundo término. It was all about the music.

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