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NOTICIA

Las experiencias de Michael Klotz de Candy con el trabajo de David Bowie

Cada vez que reviso la discografía de David Bowie encuentro un detalle que había omitido, con casi 50 años de trayectoria, es el soundtrack de toda una vida. A mí me tocó vivirlo en desorden y muchas veces fuera de su tiempo.

Mi primer encuentro consciente con él, fue en Laberinto, Jareth, el Rey de los Goblins.

Yo cantaba «Magic Dance» como si hubiera aprendido una nueva canción para niños en el kinder. En el radio todavía sonaban «Modern Love» y «Let’s Dance». Las podías tararear hasta el cansancio.

De adolescente «Rebel Rebel» me llevó a su primeras canciones y rápidamente «Space Oddity», «Oh! Your Pretty Things» y «Moonage Daydream» se volvieron parte de mi soundtrack de auto análisis y azotes adolescentes.

En mi primera etapa de adulto poner el «Reality», daban un toque de mucha clase a las reuniones y fiestas entre amigos.

La gran virtud de David Bowie fue su calidad para hacer suyos tantos géneros y emociones.

La clase y el buen gusto, le eran muy natural. Un talento para componer y rodearse de los músicos y productores correctos para cada nueva obra.

Eso lo entendí hace unos cuantos años, cuándo re descubrí el “Outside” y “Earthling”.

Estar a la mitad de tu carrera y poder crear obras tan violentas y desgarradoras, con la energía e innovación de un adolescente. Nadie como él para eso.

No me considero un fan, sólo agradezco que siempre haya estado presente.

MOONAGE DAYDREAM

SPACE ODDITY

HALLO SPACEBOY

CAT PEOPLE (PUTTING OUT FIRE)

OH! YOU PRETTY THINGS

SCARY MONSTERS

LITTLE WONDER

BATTLE FOR BRITAIN (THE LETTER)

STARMAN

LIFE ON MARS

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