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El artista del mes: Dresden Dolls

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Los Dresden Dolls se formaron en el 2000 con Amanda Palmer y Brian Viglione como cabezas del proyecto. Sus presentaciones llamaron la atención de la gente pues la estética de cabaret gótico que manejaban era un buen respiro de todos los proyectos comerciales que estaban recibiendo la atención de los medios a principios de siglo. Después de varios años de intensas giras el dúo decidió tomarse un tiempo pues la relación entre Amanda y Brian estaba ya muy dañada. En una entrevista que dio Amanda Palmer para Filter México, dijo que uno de los lugares que siempre habían querido visitar era México, y que cuando surgió la oportunidad, jamás consideraron decir que no.

Ya que tendremos la presencia de los Dresden Dolls en la Ciudad de México este 9 de diciembre, en Filter México hemos decidido nombrarlos «Artista del Mes». Les dejamos una breve entrevista que nos dio Amanda Palmer en la que encontrarán muy buenas noticias; y si les gustan las artes escénicas, entonces las noticias resultarán increíbles.

¿Qué pasó con los Dresden Dolls?¿Tuvieron una separación “oficial” o simplemente dejaron de tocar?

Nunca nos separamos oficialmente porque nunca dejamos de tocar; más bien cambiamos nuestros enfoques y redistribuimos nuestro tiempo. Brian empezó a tocar con una banda que se llama The Human Line que estaba en Boston, y yo grabé un disco como solista con Ben Folds, algo que tenía muchas ganas de hacer desde hace mucho tiempo. Tomarnos un tiempo también era algo que Brian y yo necesitábamos desesperadamente ya que habíamos estado de gira durante muchos meses. Después decidimos que tocaríamos juntos cuando y donde nosotros quisiéramos, y México es uno de aquellos lugares a los que queríamos ir, pero que nunca funcionó. Salimos de gira casi seis años sin descanso y nunca pudimos llegar ni a Brasil ni a México, así que cuando platicamos de juntarnos de nuevo estos dos países estaban hasta arriba de nuestra lista.

Cuando componías tus propias canciones, ¿hubo algún momento que deseaste poder compartir con Brian?

Lo extrañé increíblemente y en todos los niveles, incluyendo el musical. Me tomó algún tiempo el adaptarme a estar sola en un escenario, pues es muy diferente tocar el piano sola, a tocar con una banda. Extrañaba sentirme parte de un grupo, extrañaba tener a alguien con quien pelotear ideas, y también lo extrañé como persona. Era como una relación de hermanos, y teníamos tanto en común que era casi como salir de gira en familia. En lugar de reemplazarlo con otro baterista, más bien me pregunté de qué clase de personas necesitaba rodearme, así que pensé mucho y tuve mucho cuidado en las decisiones que tomé. Entonces en lugar de invitar más músicos a tocar, integré a bailarines, actores, gente de teatro que yo conocía y así creé un estilo diferente de colaboración en el escenario y una familia diferente que me ayudó a sanar un poco.

En cuanto a la parte visual, ¿cómo suceden los performances que integran a sus conciertos?

Los performances siempre dependen de quién se ofrezca. Por lo general como funciona es que alguien me contacta o se me acerca y me pregunta si podemos incluirlo en el show, y –a menos que sean pésimos- les digo que sí. Así que en realidad depende de las personas de la ciudad donde vamos a estar, y si nadie se ofrece, entonces yo voy y hago una especie de caza de talentos para ver sí hay artistas cuyo concepto vaya con nuestra música. Me gusta la propiedad espontánea y experimental de estos performances pues nos permiten reaccionar ante lo que encontramos, y a veces es tan sencillo como que alguien al que sigo en Twitter pone un link con un performance increíble. Si lo veo, me gusta y coincide con que vamos a tocar en esa ciudad, entonces lo invito a que se suba al escenario con nosotros a través de email.

¿Qué rol ha jugado la música en tu vida?

Llevo haciendo música desde los tres años y es lo único que siempre he querido hacer en mi vida. Nunca tuve otro deseo. La música me salvó cuando era adolescente: algunas personas se refugian en la religión, y yo me refugiaba en la música. Era lo que me mantenía en contacto con la humanidad cuando yo era una persona solitaria y aislada, así que no me imagino mi vida sin hacer música.

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