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NOTICIA

[Reseña] Día 3 del Festival Indio Emergente, Guadalajara


Por: Sandra Valerio
Fotos: Leslie del Moral

El cierre del Indio Emergente en Guadalajara recibió a los asistentes con una gran sorpresa, y no de esas que se agradecen; Kate Nash canceló su presentación “Por motivos ajenos al evento”, según anunciaban los letreros de “AVISO IMPORTANTE” que se leían en los puntos de acceso al Festival. Tal vez esto mismo fue lo que ocasionó que el número de personas fuera menor en comparación con el día sábado, aún así, el show debe continuar. Fue Andre VII quien puso el ejemplo comenzando a mezclar desde las 7 de la noche hasta completar con DJ set. La respuesta del público fue casi nula, los asistentes circulaban más por los stands, platicaban sentados en el pasto, esperaban su turno para jugar en las máquinas de arcade, pero esto no fue impedimento para que Andre VII sacara provecho de la tornamesa por casi una hora.

Cerca de las 9 de la noche subió al escenario Annie B. Sweet, quien a pesar de no ser coreada (ya que la mayoría de los asistentes esperaban a Feist), logró establecer una buena conexión con la audiencia gracias a su original sonido y al carisma de Ana, cantautora que aprovechaba el tiempo para interactuar con un público que se enganchó a su voz y estilo. Con melodías de tinte folk y un tanto pop, Annie B. Sweet hizo olvidar a los presentes la ausencia de Kate Nash, y es que el estilo indie de la española, las guitarras rítmicas y las castañuelas, bien hicieron valer el muy pedido encore.

Después de varios ajustes en el escenario, Leslie Feist acompañada únicamente de baterista, tecladista, su guitarra y su voz, fue ovacionada desde que se apagaron las luces anunciando su llegada. Como era de esperarse, la canadiense impuso con cada canción, sobre todo al sonar ‘Mushaboom’ y ‘Gatekeeper’. Entre coros, aplausos, uno que otro comentario de Feist hacia la audiencia que ella misma bautizó como “Guadalajarans”, transcurrió un concierto tranquilo en donde pocos presenciaron la magia de una grande.

Así concluyó la primera edición del Festival Indio Emergente, que al menos en su sede de Guadalajara no congregó a muchos asistentes, lo cual fue una lástima, ya que las propuestas del line up no piden nada a los ya más consagrados. Aunado a esto, cabe destacar que en cuestión de organización, producción y sonido, el Indio Emergente no dejó nada qué desear, lo cual hace querer una segunda edición y al mismo tiempo desear que el público mexicano se atreva a darle una oportunidad a esas propuestas que, sin ocupar las listas de popularidad, le regresan la esperanza a la escena musical.

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