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NOTICIA

[Editorial] Mientras vivan, aprovechemos

KevinAyers

Por David Peñaloza (@davosea)

En una época en la que finalmente la Ciudad de México es un destino común dentro de las agendas de las bandas, tenemos que estar listos. Además de los nuevos artistas y los nuevos proyectos que nos visitan, personajes y leyendas de gran peso musical se han adherido a los calendarios de conciertos de esta ciudad. Tal es y ha sido el caso de Nick Cave, Shuggie Otis, Lee “Scratch” Perry, Patti Smith, Morrissey, Peter Hook, Michael Rother, entre muchos más.

En el momento en el que uno revisa la lista de conciertos y detecta un nombre de éstos, es recomendable conseguir boletos para el evento y asistir. Si viviéramos en Nueva York, Londres o París, tal vez podríamos dejar pasar la opción, ya que tales artistas se presentan en dichas ciudades de manera constante; la posibilidad de tener un Blur o The Stone Roses frente a nosotros puede que sea única. No es por hacer menos a los demás, pero si The Strokes, The Maccabees, Foals o Cocorosie vienen a México, es probable que tarde o temprano regresen, a diferencia de los artistas tratados en el párrafo anterior.

A lo que me refiero es a esa posibilidad de estar frente a leyendas, mitos o artistas que de alguna u otra forma dejaron implícito su nombre en los anales de la historia. De esos que son trascendentales y quedan imborrables en la memoria colectiva, aunque a veces es necesario darles una “refrescadita” para recordar que ahí están y estarán.

¿Por qué es bueno ir a verlos? Hay dos razones muy grandes.

1) Escuchar la música actual es muy divertido y apasionante, pero es muy importante comprender en dónde estamos parados. Las influencias musicales para las bandas y artistas actuales son diversas; entender quiénes son los responsables de que la música suene tal y como es en nuestros días, es comprender por qué hoy todo es así. Es por eso que ir a un concierto de los Pixies o de Pulp nos puede ayudar a crear esa concepción de la escena musical.

2) Nunca sabemos cuándo estas figuras se nos pueden ir a mejor vida. En el momento en el que se sabe que Lee “Scratch” Perry tiene casi 80 años, uno puede deducir que no le quedan muchas presentaciones en vivo. La semana pasada falleció Kevin Ayers a los 68 años de edad, miembro fundador de The Soft Machine, una banda de Canterbury, trascendental para comprender la psicodelia de los sesenta y la experimentación sonora con que en esos años se jugaba. Este hombre trabajó con artistas como Syd Barrett, Brian Eno y John Cale, su nombre es toda una referencia en la gestación de la música psicodélica. Ayers todavía daba conciertos, sin embargo, la muerte le llamó. Así que por si las dudas, para la próxima vayamos a verlos.

Nunca sabremos cuándo será la última presentación de un artista, y menos cuando sus edades comienzan a ser avanzadas. Es responsabilidad del melómano asistir a esta clase de conciertos y eventos que puede que no se repitan. Más allá del posible fatalismo del tema de la muerte, ver en vivo a artistas de esta trascendencia nos ayudará a valorar y re apreciar lo que a veces puede quedarse empolvado en la memoria común; tener en cuenta que sin ellos no seríamos nada. Por eso cuando Paul McCartney o Roger Waters se presenten en el Foro Sol o Palacio de los Deportes, no le hace que ya hayan venido muchas veces, aprovechemos que los tenemos vivitos y coleando, asistamos y disfrutemos.

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