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NOTICIA

[Editorial] Melpómene, la musa personal de Kashmir

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Por ARTEMISA HERNÁNDEZ y FEDERICO ARIAS

Foto SONY MUSIC MÉXICO

Kashmir es igual que un vino tinto: evoluciona con el tiempo dándonos sabores diferentes que nos hacen recordar ciertos momentos. Un vino añejo y bien cuidado nos sorprenderá de maneras diferentes cada vez que lo probemos. La música que nos transmiten estos daneses, también nos llega directamente a los recuerdos y emociones. Su experiencia es tan vasta y grande que son capaces de tener una canción para cualquier tipo de situación que enfrentemos.

¿En qué consisten el éxito y la longevidad de una banda? Ya estando consolidados, ¿se puede experimentar con nuevos instrumentos o ambientes sin tener miedo al fracaso por ser una banda de renombre? Son preguntas que nos vienen a la mente cuando sabemos todo el recorrido de Kashmir. Las respuestas están impresas en E.A.R., donde no tuvieron miedo a experimentar y renovarse para lograr un disco redondo en todos los sentidos. Esto habla de una banda que no conoce de concesiones con disqueras ni medios, sólo con ellos mismos: honestos con su música y la evolución que buscan. Es por esto que, sin miedo a nada, nuevamente consiguen un éxito cargado de referencias tanto artísticas como mitológicas.

No se sabe de forma concreta cuál de las nueve musas es la musa de la música, ya que todas influyen directamente en este arte y protegen alguna parte esencial de ésta: la flauta, el canto, la lírica, la armonía, etcétera. Dentro de las nueve destaca Melpómene: musa del canto, de la armonía musical y de la tragedia. En sus representaciones sobresalen la belleza y el lujo, mientras que siempre carga una máscara trágica, un arpa o un puñal ensangrentado. El mensaje que lleva nos remonta al hecho de que tener todo no nos da la felicidad, así como todo lo bello y preciso que puede hacer y transmitir la tragedia. Quizás esa sea la razón por la que Kashmir se da el tiempo de honrar en una de sus canciones a esta musa, ya que su música es tan parecida a su historia: canciones con carácter complejo, armonías y letras que roban suspiros, melodías hechas a la perfección para intensificar sentimientos.

¿Inspiración divina?, ¿perfecta unión y hermandad?, ¿dejar que la inspiración llegue de manera espontánea? No sabemos exactamente cuál sea la fuente de ingenio de estos daneses (probablemente ni ellos sepan), quizás sea una combinación de todo lo mencionado. Es por eso que nuestra tarea es apreciar esta última producción, ya que como la banda no necesita más presentación, alabanzas  y reconocimientos, se renuevan, renacen y buscan su propia felicidad por la vía más bella y directa: la música.

 

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