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NOTICIA

[Reseña] Camera Obscura – 'Desire Lines'

Camera Obscura

Camera Obscura
Desire Lines
83%
Por Liliana Ruiz-Healy

Hay que estar listo para que el corazón se haga chiquito y dar varios suspiros antes de escuchar un disco de Camera Obscura. Su quinto disco Desire Lines (4AD, 2013), no es la excepción. De hecho, los suspiros se duplican y el corazón se hace muy, muy chiquito.

Es de todos los días que muchos nos identifiquemos con canciones de amor y sobre todo… de desamor. Amores nos correspondidos, fallidos y a veces simplemente bonitos. Imaginen alguna de esas historias como las que describían The Shirelles en los cincuenta: sabores country y folk, pero en versión indie pop del 2013. Canciones cursis y melosas que mantendrán su cabeza moviéndose de un lado a otro mientras controlan el temido “ojo remy” con tanta tragedia amorosa y perdones.

Un ejemplo,  “New Year’s Resolution”: La canción es acerca de cómo Tracyanne Campbell (vocalista de Camera Obscura) se vió ante el temido “sólo somos amigos”, y lo canta de una forma en donde resulta fácil imaginar la escena de Grease, cuando Olivia Newton John canta “Hopelessly Devoted” (asumiendo que todos la vieron…).

“I Missed Your Party” hace lo triste a un lado y le da un toque de humor, mientras Campbell le pide perdón a alguien por no haber ido a su fiesta al quedarse viendo la película de Flashdance.

En Desire Lines sale lo country, y como buena canción del género también habla de amor, pero esta vez sin dramas y con finales felices. Buena opción para cerrar el disco; así no nos quedamos tan desolados. Todo esto suena a una “chick flick” convertida en disco, y lo es.

El álbum cuenta con colaboraciones por parte de Jim James (My Morning Jacket), Neko Case (The New Pornographers) y producido por Tucker Martine (quién ha producido a The Decembrists, Sufjan Stevens, Spoon y otros). La lucha contra el cáncer de Carey Lander (tecladista) durante éste tiempo los llevó a salirse de su zona de confort para hacer algo más íntimo y vulnerable; se escucha claramente su evolución. Y cuando algo es más personal, es cuando más nos debemos de preparar para dejar salir suspiros fuertes y acariciar nuestros corazones.

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