Pink Floyd no necesita introducción. Hace 38 años, lanzó el que muchos creen que es su mejor álbum. Menos comercial que The Wall y más introspectivo que The Dark Side of The Moon, este disco además está dedicado a Syd Barret, el genio de los primeros trabajos de la banda.
“Shine on You Crazy Diamond” consta de nueve partes, arrancando con cinco y cerrando con cuatro. Después de nueve minutos, entra la voz de Roger Waters y el efecto es casi hipnótico, al igual que las palabras: “Remember when you were young? You shone like the sun. Shine on you crazy diamond!”. Por otro lado, “Welcome To The Machine” es una canción oscura, y hasta una visión –no tan lejana- de un futuro que hoy estamos viviendo. Uno de los mejores discos de todos los tiempos. De principio a fin.







