Foto Gus Morainslie
Por Ernesto Olvera
En medio de una fuerte lluvia y granizo que terminó por generar caos en la ciudad, Sleigh Bells regresó a nuestro país para promocionar su tercera producción discográfica, con la cual se encargaron de crear su propio caos dentro de El Plaza Condesa.
Recordando un poco su presentación en el Corona Capital, Alexis Krauss se mostraba inmensamente contenta por estar de nueva cuenta en nuestro país, ya que en esta ocasión, según sus palabras, tuvo un contacto más directo e intimo con cada uno de los asistentes la noche de ayer. Y aunque el inmueble no estaba completamente lleno, e incluso a escasos minutos de que arrancara el concierto había unos enormes espacios en El Plaza, conforme pasaban los minutos fueron llegando más personas para contemplar la energética presencia de Alexis Krauss y Derek Miller sobre el escenario, así como de los dos miembros ‘extra’ que los han estado acompañando en su última gira.
Bueno, sólo uno de ellos resultaba nuevo para nuestros ojos la noche de ayer, ya que en la primera visita de Sleigh Bells no contaban con un baterista, y en esta ocasión eso fue lo que hizo que las canciones tuvieran una mayor fuerza, sin importar que Bitter Rivals no sea un álbum igual de ruidoso que sus primeros dos lanzamientos. Eso si, cabe mencionar que su presentación tuvo un pequeño blooper en»Tiget Kit», ya que de algún modo el cabello de Alexis se quedó atorado con una de las guitarras, aunque eso no impidió que ella siguiera dándolo todo hasta el final de la canción.
Y aunque pareciera que el concierto duró muy poco, la banda interpretó 15 canciones que recorrieron cada uno de los momentos más sólidos de su discreta discografía, con todo y que por ahí se aventuraron a dejar fuera de su setlist dos de las favoritas de sus fans, «Rill Rill» y «Tell ‘Em». Pero eso no importa, el tan sólo haber visto de nueva cuenta la inigualable belleza de Krauss sobre el escenario, hizo que la noche de ayer fuera simplemente perfecta, sin importar que horas antes el clima se encargara de mojar las cabezas de todas las personas que estaban formadas afuera de El Plaza.
Musicalmente Sleigh Bells lo sigue haciendo de maravilla en vivo, el audio era perfecto y la ejecución de las canciones fue impecable; sin embargo, esa fascinante energía que dejan sobre el escenario pudo haber hecho del concierto algo simplemente épico y brutal, de haber contado con un público que lo diera todo al igual que la banda.














