Por Lucero Erandi
Fotos Fresale
Enérgica, intensa y siempre bailable definen la presentación de WhoMadeWho este jueves en el SALA.
El Último Vecino, quienes recién tocaron en el Festival NRMAL, fueron los teloneros de trío danés, su power-techno-pop ochentero y alegre fueron el preámbulo que apuntaba a que la noche prometía estar cargada de dinamismo y vivacidad. En un principio el ambiente era flojo pero con temas como «Un sueño terrible» y «Otra vez Asustado» el cuarteto español logró hacer bailar a varios.
Pasadas las 10:30 P.M la iluminación en el ambiente cambió, minutos después se subieron al escenario Tomas Høffding, Jeppe Kjellberg y Tomas Barfod saludando a la audiencia. Iniciaron con el melódico ritmo pausado de «Dreams», el primer sencillo de su más reciente álbum que lleva el mismo nombre, el cual encendió a fuego lento el ambiente.
«Rose», «Space For Rent» y «Flat beat» reafirmaron la vivacidad en el público. «Below The Cherry Moon» inicia pausada y con tenues acompañamientos que después se vuelven rítmicos, Høffding aprovechó esa transición en el sonido para bajar con el público creando una ola de emoción.
Sin embargo, fue con «Inside World» que los brincos y coros aumentaron de intensidad. «Keep Me In My Plane, » Running Man» y «The Sun» continuaron con esa vitalidad la cual aprovechó Kjellberg para arrojarse al público y ser recibido y transportado con los brazos abiertos por los espectadores.
«Heads Above», tema del Dreams y «Two feet off the ground» templaron el lugar luego de tanta energía desbordada por ambas partes. La magia de WhoMadeWho es que son unos en el estudio y otros sobre el escenario. Sus videos y canciones grabadas son impecables, la melódica voz de Høffding, la guitarra de Kjellberg, el ritmo que lleva Barfod, todo está equilibrado, pero en sus presentaciones en vivo queda atrás el rastro de “melancolía” que levemente poseen y el ritmo e intensidad predominan en el ambiente contagiando al público con esa energía.
«Satisfaction» revitalizó el ambiente, Høffding se acarició seductoramente y luego bajó por segunda vez del escenario para cantar con el público, prestándole el micrófono a una desentonada fanática que coreó el ‘Push me and then just touch me till I can get my satisfaction’. Aún se mantenía el ritmo del sintetizador cuando el trío comenzó a despedirse y uno a uno a salir del escenario, las luces se atenuaron casi al punto de que se oscureciera todo pero el constante sonido del sintetizador permaneció, con lo que se adivinó que el show aún no acababa, un minuto después volvieron para tocar «The Morning» y hacer bailar nuevamente a todos.
«Never Had The Time» fue su penúltima pieza para luego cerrar con «Every Minute Alone», tema que se ha vuelto un clásico de despedida de sus conciertos. La interrogante de quién hizo a quién queda de lado y pasa a ser cómo lo hicieron, pues en sus 12 años de trayectoria y sus cuatro visitas a México al final de sus conciertos el público siempre pide más y éstos a su vez dejan en el aire la promesa de regresar. ‘Gracias. Nos vemos pronto México‘ fue su adiós en esta ocasión no sin antes mandar besos y hacer ademán de abrazar a la multitud ahí presente.
























