Por Ariadna Montañez
Fotos Rodger Ho / https://www.facebook.com/rohofoto / http://instagram.com/rohofoto
Se pronosticaba lluvia para este día y en efecto, los colores del cielo y los flashazos repentinos daban la indicación de que el clima no iba a estar a nuestro favor. Pero la historia fue distinta. Cero lluvia, mucho viento, sol suficiente para agarrar color y sacar toxinas de días anteriores.
El arranque de la jornada dos del Levitation se inició con una patada en la cara llamada, Ex-Cult. La banda es originaria de Memphis y a pesar de que llevan unos cuantos años en la escena del punk bajo ese nombre, hacen que todos recordemos la época de oro de bandas como Black Flag o Iggy and the Stooges. Chris Shaw es el delantero del grupo, y transmite una vibra tan poderosa, que no te suelta hasta que el show termina por completo.
Ty Segall desde 2012 apadrinó a la banda, y gracias a eso comenzaron a tener giras extensas. Poco a poco se han ganado el reconocimiento dentro los círculos subterráneos de punk a lo largo y ancho de EU.
Lo mismo sucede con las LA Witch de Los Ángeles, Ca. El rock de chavas lleva años de gestarse en la escena californiana, y año con año emergen bandas que sorprenden a más de uno; justo el proyecto de Sade, Irita y Ellie es uno de esos.
Con su herencia de la psicodelia sesentera, el surf y el blues de roatrip, lograron que el segundo día del festival se convirtiera en un día magnífico para celebrar el rock hecho por mujeres.
Si aquí pretendiéramos que se animen a armar un nuevo playlist para disfrutar una semana más con música nueva, inmediatamente arrojaríamos a la lista proyectos como Creepoid, The Blank Tapes, l de Ryley Walker, The Black Ryder y The Oh Sees. Todos tienen música nueva y el potencial de generar emoción y enfoque para continuar descubriendo bandas que no siempre están en el centro de todo festival.
Para la segunda noche del Levitation se esperaban con altas expectativas dos actos, el de Primal Scream y el de The Jesus and Mary Chain.
El primero lamentablemente decepcionó a muchos pues la guitarra de Andrew Innes comenzó a sonar después de unos 30 minutos de iniciado el show. Lamentable, pero no fue posible darles la espalda, pues la simpatía que carga Bobby Gillespie en escena es contagiosa. Los momentos favoritos de su noche fallida, lo provocaron clásicos como «Loaded», «Higher Than the Sun» y «Movin’ On Up».
El show por completo Gillespie lo dedicó a los monstruos que cerraron el día, The Jesus and Mary Chain.
1985 fue el año que vio nacer su dico debut Psychocandy, y anoche sonó de principio a fin para una audiencia ansiosa de baile, pop obscuro y fuzz. Clásicos hermosos como «Just Like Honey», «Blues From a Gun» y «April Skies» sonaron acompañados de colores elegantes que hacían relucir las nubes de humo seco que salían detrás de la banda. La escencia del shoegaze se mantuvo cerca de las dos horas en el reloj, dejando con una sonrisa a todo aquél que salía de la gran masa de aistentes aglomerados en el escenario Reverberation del festival.
Si por más de tres días a varios les acosa el dolor muscular y tinitus, es por que Jesus And Mary Chain tuvo que ver con ello.
Noche épica.












