No solamente su sonido es lo más cercano al grunge de la década de los noventa, también su nuevo material audiovisual es casi un tributo a todas esas bandas que en aquel entonces, abusaron de la pantalla verde en sus videos para colocarse tocando en paisajes surreales.
Todo en God Damn se siente viejo. Su música se siente vieja, ellos mismos se sienten viejo, pero de alguna manera lo hacen tan bien que el ruido, los gritos y ese estilo grungero, simplemente se presenta como un regreso necesario al escenario musical internacional.
Hoy más que nunca la música, es un espacio abierto en donde quien sea puede llegar a presentar su propuesta. Y quizás estemos volviéndonos locos pero entre el regreso de la música garage, la amplia cantidad de sonidos psicodélicos y otros géneros creciendo, quizás Thom y Ash puedan encontrar un espacio para traer de vuelta al grunge. Honestamente NO lo creemos, pero quién sabe, la posibilidad está en la mesa y este nuevo video bien podría ser uno de los primeros pasos.






