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NOTICIA

Suiza vs. Costa Rica: El techno como patrimonio cultural

Hay un lugar en el mundo donde el techno tiene una relevancia mayor que en cualquier otra parte de este universo. Y no, no es Berlín, estamos hablando de Suiza, país que logró que la UNESCO considerara al techno como patrimonio cultural en Zürich.

Esta declaratoria llegó en 2017 gracias a que, de acuerdo con el profesor Walter Leimgryber, el techno le da un toque muy especial a la cultura de dicha ciudad:

“El desarrollo de la cultura techno en Zürich con la Street Parade y la escena distintiva de la ciudad, proporciona a Zürich una reputación joven, abierta, hedonista e internacional”, vía TechnoExperience.

Obviamente Suiza no es el único lugar donde se le ha dado un reconocimiento muy especial a la música electrónica, también en Berlín (mencionados arribita) y en Viena se le considera fundamental por su aportación cultural.

Enfocándonos única y exclusivamente en la forma en la que se producen sonidos electrónicos en Suiza, hay un productor contemporáneo que puede servir como el ejemplo perfecto de lo que se hace dentro de estos terrenos; esos que se salen del DJ cliché (que… bueno, al final es el que vende).

Se trata de Samuel Savenberg, mejor conocido como S S S S, quien además de moldear sus habilidades como productor en la escena del techno, también forma parte de la banda de post-punk Die Selektion.

Su trabajo en solitario tiene una monocromática densidad que incluso logró que se colara en las filas de uno de los sellos alemanes más importantes de los últimos años, aufnahme + wiedergabe, por lo que el alcance cultural que tienen los artistas suizos hace que el haber nombrado al techno como patrimonio cultural sea completamente comprensible.

Costa Rica también ha tenido una contribución importante en la música electrónica, sólo que con un trasfondo un poco más “clandestino”, liberador y fiestero.

Al tener una historia muy compleja y misteriosa que nos lleva a descubrir un mundo muy rico en la cultura sudamericana, los artistas contemporáneos que están apoderándose de Bandcamp, tienen una estética mucho más tropical con la que tratan de compartir un poco de sus raíces con el resto del mundo, como el caso de Do Not (Ernesto Bolaños y Huba Watson), proyecto que incluso ha tomado las riendas de la ciudad para organizar fiestas enfocadas al techno.

 

Continuando con estos duelos musicales que van vinculados a lo que sucede en el Mundial de Rusia, diríamos que en un duelo de techno entre Suiza y Costa Rica nos estaríamos encontrando con una lucha interminable y el ganador sólo sería producto de un error.

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