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COBERTURA

Hermanos Gutiérrez: sonidos que conectan con el corazón en el Auditorio BB

Por Berenice Espindola

En su tercera visita a nuestro país, los hermanos Estevan y Alejandro nos acompañaron en el Auditorio BB para presentar su último álbum: El Bueno y El Malo, grabado el año pasado bajo el sello discográfico Easy Eye Sound, con la producción de Dan Auerbach.

Hermanos Gutiérrez son un dúo de hermanos suizos con raíces latinoamericanas, para ser precisos, de origen ecuatoriano. Estevan se acercó a la música desde su niñez. Su papá tenía una guitarra que eventualmente le obsequió y fue su primer acercamiento a la música. Es así como la guitarra lo acompaña como un hobbie y se convierte en un papel clave para conectar con su familia. Alejandro comienza a tocar la guitarra luego de tener que vivir en una locación distinta a la de su hermano y cuando finalmente deciden reunirse, surge la idea de tocar algo juntos y así nace este proyecto que se basa en el amor, conexión y la historia que comparten. Como resultado tenemos su primer álbum: 8 años, un disco que hicieron para ellos mismos en los que nos dejan ver: familia, cultura, emociones y paisajes.

Alejandro y Estevan, son dos almas apasionadas de la música: uno conectado al Soul, el otro a la Salsa, codificando este lenguaje a partir de sus guitarras para crear un performance único. Sus melodías instrumentales son un viaje mágico a través de sonidos cautivadores, donde el espíritu occidental se funde con la pasión y el ritmo latinoamericano. Cada acorde que nos han regalado en los distintos álbumes: «El Camino de Mi Alma», «Hoy Como Ayer», «Hijos del Sol» y ahora «El Malo Y El Bueno», refleja la complicidad y la sincronía perfecta que existe entre ellos. Como si su música se convirtiera en una única entidad, trascendiendo los límites de lo terrenal y lo que ya es.

La noche apenas comenzaba mientras los asistentes seguían llegando, de fondo sonaban algunas canciones, como «Historia De Un Amor». No fue sorpresa escuchar boleros acompañándolos en su presentación, ya que estos hermanos consideran al género como una de sus principales influencias. Han dejado claro el amor por la música que su abuelo disfrutaba. Estábamos a punto de escuchar la tercera llamada que daría inicio al evento que todos los fanáticos esperaban, y así, pasados unos minutos de las siete de la noche, comenzó la velada.

Los hermanos subieron al escenario, donde ya había dos sillas colocadas e instrumentos: dos guitarras, un lap steel y un bongo. «Estamos muy felices de poder estar en México, gracias por acompañarnos», mencionó Alejandro, y enseguida pudimos escuchar la primera canción: «El Bueno y El Malo», seguida de «Rain God».

Alejandro se tomó un momento para presentar a su hermano, agradeciendo una vez más a los asistentes, antes de comenzar con las siguientes dos canciones: «L.A. Venganza» y una de su primer álbum, «El Jardín». El público los recibió cálidamente, aplaudiendo y dejando escapar pequeños gritos al finalizar cada canción. La presentación se convirtió en un viaje sonoro colectivo, donde cada persona presente se sumergió en el paisaje sonoro que estábamos presenciando.

Luego, Estevan tomó la palabra y presentó el siguiente par de canciones: «Recuerdos» e «Hijos Del Sol», canciones que forman parte de su último disco del mismo nombre. Él compartió:

«Siempre nos han considerado mexicanos, a pesar de no serlo, pero eso es algo muy especial para nosotros. Nos encanta que nos refieran a ustedes y a este lugar. Tenemos un cariño único por su país y queremos interpretar esto para ustedes, espero que lo disfruten».

Alejandro aprovechó un momento para contar que el sábado estuvieron presentes en el Corona Capital de Guadalajara y luego regresaron a la Ciudad de México en carretera. Durante el viaje, mientras contemplaban los montes y cerros, recordó un viaje personal que hizo a Lagos de Moreno y mencionó cómo «Mesa Redonda» surgió de esa experiencia. También disfrutamos de otro bloque musical con «Pacífico», «Agua Roja» y «Western».

Alejandro dijo: «La siguientes canciones son muy especiales para nosotros. «Mi Amor» y «Amor Profundo» son canciones nos hacen recordar a nuestra familia: abuelos, tías, nuestros papás, y también hacen referencia a cómo surgió este proyecto. Después podrán escuchar también «El Camino De Mi Alma'».

En este punto culminante de la noche, la audiencia estaba sumida en una emoción desbordante. Los aplausos al finalizar cada canción resonaban y se contagiaban entre el público. Stephan afirmó: «Nunca hemos necesitado una voz en nuestro proyecto porque creemos que las guitarras pueden cantar. También nos gusta darle espacio al oyente con el tipo de música que hacemos. Creo que ese es nuestro potencial: cada persona puede experimentar su propio viaje». También pudimos disfrutar de «Pueblo Man» y «El Sol Avenue».

«Llegó el momento de presentar al primer invitado de la noche. Nos acompaña aquí nuestro hermano Adrían Quesada desde Austin, Texas, miembro de Black Pumas, quien se quedó a acompañarnos en esta presentación a pesar de que el concierto tuvo que ser reagendado el jueves pasado debido a la lluvia. Le estamos muy agradecidos y es un honor tenerlo aquí. La siguiente canción es «La Esperanza». La escribimos durante el confinamiento de la pandemia como un recordatorio de que nunca debemos perder la esperanza», dijo Estevan.

Continuaron con el último bloque de canciones: «Hermosa Drive» y «El Desierto». «Estas son nuestras últimas canciones de la noche. Esperamos que hayan disfrutado de esta velada. Estamos muy agradecidos de estar aquí con ustedes y esperamos volver pronto. ¡Muchas gracias!», dijo Alejandro.

Aunque sabíamos que esto no sería el final, algunas personas comenzaron a moverse hacia la salida. Sin embargo, la mayoría de los asistentes comenzaron a aplaudir fuertemente y a gritar pidiendo una canción más. No tuvimos que esperar mucho tiempo para verlos salir de nuevo al escenario.

«Muchas gracias, México. Queremos presentarles a nuestro segundo invitado especial con el que vamos a cerrar esta noche. Queremos que le den la bienvenida a Dan Auerbach, miembro de The Black Keys, quien nos ayudó a grabar nuestro último disco y con quien queremos interpretar la siguiente canción: ‘Thunderbird'», dijo Alejandro. Los gritos y el entusiasmo del público fueron evidentes, y la energía se sentía en todas las filas de los asistentes.

«Le dijimos a Dan que vendríamos a México y le preguntamos si quería unirse a nuestro viaje, e inmediatamente dijo que sí. Dan es como un tercer hermano para nosotros. Esta es nuestra última canción. Gracias por todo. Esto es ‘Tres Hermanos'», dijo Alejandro.

Así concluyó la velada mágica que los hermanos suizos nos hicieron presenciar. La noche comenzó simulando un viaje en carretera que nos llevó desde el desierto hasta la costa, pasando por la naturaleza y paisajes claros y oscuros. La naturaleza es el ambiente de Hermanos Gutiérrez, y a través de su trayectoria musical nos permiten contemplar la vida, el amor, los atardeceres y escuchar el viento. Con su música, logran transportar al público en un viaje íntimo a través del tiempo, evocando lugares remotos y mágicos, con sonidos que conectan con el corazón, despiertan emociones y nostalgia. Esperamos tenerlos de vuelta pronto. Gracias, Hermanos Gutiérrez, por permitirnos presenciar una experiencia única.

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