Fotos: Carlos Enciso
Por: Felipe Corrales
Austra ofreció un concierto hipnótico, preciso y profundamente emocional, confirmando la fuerza escénica del proyecto de Katie Stelmanis. El arranque con “Siren Song”, seguido por “Math Equation” y “Utopia”, estableció una atmósfera cinematográfica donde su voz se elevó con una claridad impresionante sobre una base de sintetizadores envolventes. Desde el inicio, el público quedó atrapado en ese balance entre frialdad electrónica y emoción cruda que define a la banda.
El corazón del show se movió entre tensión y liberación. Canciones como “Amnesia” y “Blindsided” construyeron paisajes sonoros densos, casi hipnóticos, mientras que “Home” y “Chin Up Buttercup” abrieron momentos más luminosos que encendieron la respuesta del público.






La recta final del set principal explotó con “Future Politics” y una expansiva “Beat and the Pulse”, que se sintió como un punto de comunión colectiva, cerrando con “Lose It” en un pico de energía total.
El encore llevó el concierto a un terreno más íntimo. “Good Riddance” preparó el cierre emocional, “Spellwork” funcionó como himno compartido, y “Hurt Me Now” selló la noche con una mezcla de melancolía y euforia.
Austra no solo tocó un repertorio sólido: construyó una experiencia inmersiva donde cada pulso electrónico y cada nota vocal reforzaron la sensación de estar dentro de un viaje cuidadosamente diseñado.














