Fotos: Germán García
Tener un concierto de Lacrimosa en México no es ninguna sorpresa, pero tener un concierto de Lacrimosa con orquesta en la Ciudad de México es algo que definitivamente sonaba espectacular desde el momento en que se anunció.
Es un hecho que la banda es una de las más queridas en nuestro país, con una legión de fans extremadamente fiel y que con el paso de los años sigue creciendo, razón por la que es muy común tener en nuestro país a Tilo Wolff y Anne Nurmi.
Pero en esta ocasión, las cosas eran aún más especiales: Lacrimosa se presentó con una orquesta y también marcó el regreso de Anne Nurmi luego de haber estado ausente durante un tiempo por cuestiones de salud, así que verla de nueva cuenta sobre el escenario con una sonrisa de oreja a oreja en «The Turning Point» e interactuando con Tilo a lo largo del concierto, fue uno de los instantes más emocionantes de toda la noche.





Lacrimosa es una banda especial y que, a estas alturas del partido, no necesita de mayor presentación dentro de la cultura oscura; sin embargo, escuchar «Shakal», «Dur Nacht Und Flut» y «Komet» con el poder de una orquesta nos transportó a otro nivel. Uno donde lograron tocar cada parte de nuestro ser e instalarse por completo en nuestro corazón.
Su presentación en la Arena CDMX fue elegante, cautivadora y ensordecedora. Quizá para muchos esta no fue su primera vez viendo a la banda, pero aquellos que tuvieron su primera experiencia en vivo con Lacrimosa, seguramente se llevaron una de las más grandes satisfacciones de su vida al verlos acompañados de arreglos orquestales y un coro que potencializó por completo la seducción, el romance y la esencia gótica de una banda de este calibre.
No es por nada, pero estamos hablando de uno de los mejores conciertos del año.












