Texto: Milton Barboza
Fotografía: Chino Lemus (cortesía OCESA)
El regreso del ex vocalista de The Smiths a nuestro país se realizó conforme a lo previsto. El pasado lunes comenzó esta mini gira en Monterrey ante unos siete mil asistentes; el día de ayer, tocó suelo capitalino y se presentó ante más de 1500 personas dentro del ya muy afamado Plaza Condesa, recinto sumamente fino para este tipo de conciertos en donde, no hacen falta producciones impresionantes, sino simple y sencillamente, los instrumentos, algunos videos y, claro está, la presencia de uno de los vocalistas más importantes en la historia de la música.
Como buen inglés, y después de que se presentara Kristeen Young, un nuevo talento que Morrissey apoya (y por lo cual está girando junto con él), Stephen Patrick, comenzó su concierto poco después de las 10 de la noche, con la elegancia que Moz le dio a la música de The Smiths: ‘I want the one I can’t have’, que se publicara en el ya clásico y emblemático “The Queen Is Dead”, fue la primera de la velada.
Y así comenzó una noche llena de ovaciones por parte del público y de entrega por parte de Morrissey, quien se notaba destinado a pasársela muy bien en el escenario del Plaza Condesa. Siguieron ‘First of the gang to die’, ‘When I Last Spoke to Carol’, ‘I’m Throwing My Arms Around Paris’, ‘You Are the One for Me, Fatty’, ‘Black Cloud’ y ‘Maladjusted’; un set list parecido al que ofreció en Monterrey, pero con algunos extras.
De las canciones que más causaron euforia fueron ‘You Have Killed Me’, ‘Everyday Is Like Sunday’ y ‘Ouija Board’; se agradece que Mozz haya decidido incluir en estos conciertos ‘Speedway’, una gran canción de su disco “Vauxhall and I”, cuya versión un tanto más rocker termina por prender a Morrissey quien se despoja de su camisa y en un gesto de agradecimiento o mero impulso, la arroja a la gente… algún afortunado debe estar sonriendo en este momento con la prenda en mano.
No faltó el momento de reflexión que gracias a ‘Meat is Murder’, aprovecha Moz para dejar en claro a los asistentes (con un crudo video en donde se ve cómo matan a los animales para el consumo humano), que es necesario evitar la crueldad para la comercialización de la carne. Un gran punto en el concierto que seguramente hizo pensar a más de uno.
Algunos comentarios se han dejado escuchar sobre el poco tiempo que dura el concierto, pero en definitiva siempre han sido así sus presentaciones: poco más de una hora, con un solo encore.
El tiempo no fue factor, sino tal vez que el set list no terminó por cuajar del todo para una noche que se presumía completamente histórica.
Ya veremos qué sucede hoy en la segunda fecha del DF; mientras prepárense en Puebla y Guadalajara para recibir al maestro. Lo que es un hecho es que se agradece que Moz haya decidido regresar a México, en donde tiene muchos fans que corean cada canción, cada letra, sudan pasión por él en todo momento.






















