Por Andrés Díaz
Fotos por Rodrigo Jardón
Luego de un tibio enero con pocos conciertos, llegó el barcelonés de El Guincho para llenar de nuevo las noches vacías en los calendarios de los melómanos.
Cabe mencionar que este es el primer concierto oficial de El Guincho en el DF ya que la primera vez que vino fue dentro del MX Beat, luego hubo uno fallido que acabó por cancelarse y la más reciente fue en el Vive Latino, en el cual Pablo Diaz-Reixa sufría de intensos dolores de estómago mientras hacía su presentación. Por ello, y a pesar de que en esta ocasión tenía una ligera gripa, el concierto fue el pago de todas estas adversidades.
Luego del acto de apertura por parte de Little Ethiopia, un dueto muy joven que abrió el Corona Capital del año pasado y que poco a poco van perfeccionando su rock electrónico, El Guincho tocó como se debe en el kitsch Teatro Fru Fru.
Acompañado de dos músicos, Pablo se notó muy contento desde un inicio en el que Pop Negro, el hermano mayor de Alegranza -con el que logró tener un impacto en Estados Unidos a pesar del idioma- se mimetizó a la perfección con sus ritmos de pop sicodélico con aires caribeños.
A pesar de que no estuvo tan lleno como en Feist, los asistentes que estuvieron corearon y bailaron a ritmo de “Soca del eclipse”, “Palmitos Park” o “FM Tan Sexy” (el cual Pablo al presentarla destacó el aprecio que aún en México se mantiene por el medio radiofónico). Las más coreadas definitivamente fueron “Novias” (la cual recientemente se actualizó con las voces de Javiera Mena) y “Bombay”, el cual ya se está volviendo de esos clásicos que en cualquier playlist de reuniones está presente.
El calor caribeño que se creó gracias a las prolongadas canciones que decidió poner al final del concierto se fue disipando conforme se todos los asistentes se fueron acercando al frío concreto de las calles del Centro Histórico del DF.

















