El segundo día de Coachella llegó con un poco más de sol y por lo tanto más alegría para todos los asistentes al festival.
El día tuvo un muy buen inicio con bandas como The Vaccines quienes llenaron el Gobi Tent de mucha energía para revitalizar a aquellos que seguían algo cansados de la noche anterior. Los ingleses recorrieron canciones de su primer disco What Did You Expect From The Vaccines? Y comprobaron que el rock alegre sigue siendo un gran acierto… claro siempre y cuando esté bien hecho y no termine deformado en otro género que comprometa los principios del rock.
Una de las grandes sorpresas de Coachella, definitivamente fue Azaelia Banks, una menudita chica con actitud de amazonas que puso a bailar al Gobi Tent en cuanto se le puso play a la primera pista. Azaelia caminaba de un lado a otro del escenario sin dejar que nadie se quedara sentado, y demostró que una chica que rapea no siempre tiene que tener un estilo urbano de mal gusto para obtener un poco de credibilidad.
The Big Pink, la banda en la portada de nuestro tercer número, se mostró muy contenta de subir al escenario del Mojave Tent y con una gran calidad y precisión en su ejecución demostraron el porqué son una de las bandas más prometedoras actualmente.
Por otro lado, The Buzzcocks le dieron unas buenas clases de punk y actitud a las jóvenes generaciones que creen saberlo todo. Este clásico inglés se encargó de hacer sonar su escenario como seguramente sonaba en los 70. Sin mayor interés en escucharse como una banda de punk sofisticado, The Buzzcocks saturaron las bocinas y nos metieron a todos en una máquina del tiempo hasta cuando tenían menos canas y menos años. Pero sobre todo, tal vez derrotaron la teoría de que el punk estaba muerto, es solo que “ya no lo hacen como antes”.
Ayer fue un despliegue de talento británico, sobre todo con Kasabian, que, aunque no se presentaron en el escenario principal –como muchos hubieran esperado-, crearon su propia arena en una de las carpas del festival. Ya caída la noche, se encendieron las luces y los seis miembros de la banda salieron a escena completamente vestidos de negro y con una actitud que se hizo notar desde el principio. Así, presentaron un set de 50 minutos con canciones emocionantes, un tanto peligrosas y agresivas para dejar al público con la adrenalina hasta arriba.
Por otro lado, The Shins llenó de sol y calor el escenario principal de Coachella cuando ya empezaba a bajar la temperatura. James Mercer a lado de su nueva alineación interpretaron canciones de discos anteriores así como del más reciente Port of Morrow, dejando más que en claro que no está ni tantito cercano a abandonar este proyecto que tantas alegrías le ha brindado.
Mientras nos preparamos para enfrentar un día más en la Empire Polo Field de Indio, California, les recordamos que pueden disfrutar de Coachella con nosotros gracias al livestream habilitado en su página oficial.







