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NOTICIA

[Reseña] Paul McCartney @ Estadio Azteca

 

Texto por Paola Del Castillo
Fotos por Chino Lemus

“¿Cómo estuvo el concierto de Macca en el Azteca?” es una pregunta con una respuesta obvia. Ser el integrante con vida y más fama de la legendaria agrupación de Liverpool lo ha posicionado con el paso de los años casi como una deidad musical. Sir Paul es de las pocas personalidades que puede lograr unir a gente de tres o hasta cuatro generaciones para escucharlo interpretar éxitos de la que muchos consideran la banda más influyente de la historia de la música. Esto da lugar a un evento repleto de constantes entre las que se encuentran un foro (casi) completamente lleno, (a simple vista, sí, también esos lugares que costaban alrededor de 27 mil pesos), un setlist de aproximadamente tres horas conformado por algunas canciones de su carrera solista, algunas de Wings y muchas de The Beatles, su disposición para hablar más español que inglés, la actitud carismática que siempre lo ha caracterizado e incluso los mismos chistes y anécdotas de sus anteriores presentaciones (que “My Valentine” de su nuevo disco se la escribió a Nancy, que “Maybe I’m Amazed” se la escribió a Linda, cuando tocaba “Something” en ukulele con George, cuando escribió “Here Today” para John, que cuando era pequeño recitaba una rima sobre tres conejos en un árbol, en clase de español…).

Los mejores momentos de la noche se presenciaron justo antes del primero de dos encores: uno con el show de explosiones y pirotecnia que se desplegaron con “Live And Let Die” y el otro con la que le siguió después, “Hey Jude”, la más coreada por todo el estadio. Ni la lluvia que cubrió al Azteca al inicio del concierto pudo aplacar la emoción de los asistentes que durante toda la presentación cantaron y bailaron demostrando que la beatlemanía continúa con gran fuerza a medio siglo de sus inicios.

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