Por: Luli Serrano Eguiluz
Fotos: cortesía de EMI Music México
Sofi es una chica muy joven, de apenas 24 años, que fue criada en un ambiente musical pues su madre es una cantante soprano. En su natal Zacatecas comenzó a tocar la guitarra a los ocho años sin que nadie la enseñara. Su voz es delicada y peculiar, de difícil descripción. Dueña de una sensibilidad especial, decidió dedicarse a la música y va abriéndose paso en una industria en la que, de pronto, la escena más nutrida es la de las mujeres que cantan y componen. De viva voz Sofi relata su inspiración, motivos y gustos.
¿Cómo fue que te empezó a interesar la música?
Fue bien natural. Desde chiquita lo que yo hacía era decir lo que sentía con canciones. Siempre me resultó más fácil componer una canción, grabarla en un cassette y dárselo a la persona a quien le quería dar el mensaje. Fue muy lógico para mí. Estaba muy pequeña para tomar una decisión pero conforme fue pasando el tiempo me di cuenta de que eso era lo mío.
¿Qué buscas al escribir?
Busco comunicarme. Es un medio de comunicación. A mí me resulta más fácil expresarme con melodías que decirlo de frente. Se me complica más por el rollo de la timidez. Cuando llegué al DF era mucho más tímida pero lo fui manejando poco a poco. Es muy bonito que alguien más se identifique con algo que escribiste para ti.
¿Qué te inspira a escribir?
No hay nada en específico. Dejo que llegue la inspiración al momento. Conforme va pasando el día desarrollo la idea y al final trato de culminar esa obra.
¿Escribes cuando estás en gira?
En cualquier lado es bueno. No sabes cómo ayuda el iPhone grabando notas de voz para después, cuando tienes tiempo, revisar si funciona o no. Cuando me siento y digo «voy a componer» no sale nada, a diferencia de cuando dejo que fluyan las cosas.
¿Qué libros lees?
Ahorita leo La huella de un beso de Daniel Glattauer, una novela superdivertida. Me gusta la poesía, hace poco me recomendaron un libro de poemas de María Fernanda García, un talento desconocido que a veces no miramos por ser nacional.
¿Cuáles son tus compositores favoritos?
Me encanta Marcela de la Garza, siento que tiene un lenguaje muy particular. Es mi favorita hoy en día.
¿Por qué crees que el amor sigue siendo un tema relevante para hacer canciones?
Porque a todos nos pasa que nos enamoramos. El amor no es sólo hacia una pareja, sino a una madre, un hermano, un amigo. Es un sentimiento universal que se entiende en todos los idiomas.
¿No hay ya suficientes canciones de amor en el mundo?
Nunca se va a escribir todo. En este disco lo que hice fue escribir sobre las distintas fases del amor, desde las mariposas, el acercamiento, las citas, primera desilusión amorosa, etcétera. Son demasiadas cosas las que resume esa palabra.
Tienes una canción que aunque habla de amor, en vez de decir «Te amo», habla al revés, «Te odio», ¿cómo se te ocurrió?
Es como psicología inversa. Es un te amo disfrazado. Te odio pero porque te amo y te necesito y sé que cuando te vayas cambiarás toda mi vida. Es una forma distinta de decir un «te amo». Funcionó viéndolo desde ese punto.
¿Crees que los músicos deban comprometerse con la situación social que vive el mundo?
Creo que es respetable la opinión de cada quien. Nosotros como figura pública sabemos que si estamos por ejemplo en Twitter, seremos punto de referencia para muchas personas. ¿Nosotros con qué derecho podemos hablarle a la gente de cosas políticas o ajenas a la música? Cada persona es libre de pensar lo que le conviene y nosotros como músicos debemos enfrascarnos en la música, no tenemos por qué inmiscuirnos en ese tipo de asuntos.
¿Qué tienes tú que otras cantantes femeninas en español no tienen?
Somos muchas chavas ahora pero todas tenemos una manera distinta de decir las cosas. Para mí lo distinto es el lenguaje en mis canciones, que es muy particular. Trato de ser muy honesta y de escribir sobre cosas reales, contando historias.







