James Murphy no se preocupa por perder el suelo, se preocupa por perder su dinero. Unos $93,899 dólares aproximadamente. ¿La causa? Un socio ausente (Tim Goldsworthy).
El viernes pasado Murphy presentó una demanda ante el Tribunal Civil Supremo de Manhattan por “incumplimiento de contrato” y “enriquecimiento ilícito”. El motivo de esta demanda y que se la ha informado a el mismo Goldsworthy es que usaba el dinero de DFA Records para motivos ajenas a la empresa, además de uso indebido de dinero y tarjetas de crédito.
Según una entrevista con la gerente de DFA, Johnathan Galkin, explica que desde hace 3 años Goldsworthy había abandonado el país sin avisar a nadie de esto: “Intentamos resolver amistosamente este tema pero fuimos rechazados.”






