Por: Karina Cabrera
Piensa en Daniel Johnston, el músico al que el diablo le hizo documentar todo, incluso cuando perdía los estribos; recuerda a Sigríður Níelsdóttir, la abuelita lo-fi que influyó en los músicos islandeses que escuchamos en la actualidad o busca las obscenas grabaciones que Wesley Willis acumuló por toneladas, pero no tantas como las que realizó el misterioso Jandek; prácticamente son de la misma cepa de la que proviene R. Stevie Moore, un músico que entre lo underground, el Do It Yourself y un creciente culto exige que adquieras el gusto por su música o en todo caso la detestes, cualquiera de las dos cosas puede ocurrir, lo importante es que tendrás conocimiento de su existencia y su inagotable deseo de crear.
Como muestra el documental Phonography: The Technical Difficulties of R. Stevie Moore de Jon Demiglio, se trata de un músico que rechaza los estándares de la industria y, por extensión, la tecnología, o la retuerce para ponerla a disposición de su prolífica mente, desafía los paradigmas dominantes a través de grabaciones burdas y arreglos musicales inusuales, por consecuencia es música de oposición que trasciende la categoría de los productos comunes o comercialmente accesibles.
El director deja que la idea de músico de culto crezca al alejarse del formato de entrevistas con terceros, permite que el gran ego de R. Stevie Moore se luzca al contar su historia, la influencia de su padre en la evolución del rock and roll al ser músico de cabecera de Elvis Presley y su gran necesidad de desarrollar tanto canciones pop como experimentos de ruido extremo, que explican claramente por qué sufre tinnitus, posiblemente esa frecuencia que muere lentamente es la que lo ha mantenido haciendo música desde 1968.
Phonography revela que no sólo se trata de escribir con el sonido sino de una manía, la de crear sonidos y desbordar todas sus grabaciones por todos los medios posibles, primero a través del carrete abierto, luego casetes y CDs, finalmente en un confuso sitio web que reúne sus 400 producciones y cientos de vídeos caseros, todos distribuidos desde su propio sello y el arte de habitación, mucho antes que cualquier productor de laptop de la actualidad.
Al igual que muchos músicos de culto, R. Stevie Moore es mostrado en el documental como una persona hermética, difícil de tratar, cargado de ironías y autoalabanzas, intolerante al exterior o posiblemente no aceptado fuera de las creaciones de su estudio casero, sin embargo podrán notar en los próximos días que tiene la capacidad de reírse sonoramente de él mismo mientras se observa en la pantalla grande.
Para decidir por ustedes mismos si adquieren el gusto, Phonography: The Technical Difficulties of R. Stevie Moore se presenta en Distrital 2013, la película se exhibirá en la Cineteca Nacional el sábado 8 de junio a las 14:00 horas. También habrá un concierto de clausura del festival en La Faena en el que se presentarán R. Stevie Moore y Matilda Manzana a partir de las 21:00 horas.






