Foto de Paco Díaz
Qué difícil elegir, qué difícil el trabajo del curador. Seleccionar significa dejar fuera un montón, pero la verdad es que soy fan de las listas y los campos semánticos. Todas las canciones nos tocan de alguna manera, pero hay unas que pegan con martillo, así que se me pasó la mano. Me pidieron presentar diez, pero a la Nigel Tufnel (Spinal Tap): esta lista llega a once.
Acá les presento los temas que me han marcado duro de una manera u otra. Habrá quien coincida, habrá quien no. Como sea, la música siempre estará bien, la celebración nunca se termina. Pero pasemos “a lo que nos truje chencha”. Van mis canciones favoritas.
1.- David Bowie – “Ashes to Ashes”
¿Qué puedo decir de Bowie que no hayan dicho ya? Me fascina cómo logra que algo extravagante suene conmovedor… y viceversa.
2.- Pixies – “Alec Eiffel”
La Torre Eiffel es una nave espacial y Alexandre Gustave Eiffel un científico loco, o algo así. Guitarras crujientes y un final que entremezcla el rock de los Pixies con el sonido etéreo de la 4AD.
3.- Café Tacvba – “Abandonado”
Si hiciéramos una lista de las canciones menos celebradas de los tacubos, seguramente ésta figuraría entre las primeras. Como hijo de en medio que soy –¿se acuerdan de Malcolm el de en medio?– me identifico fuertemente con la letra. La oveja involuntariamente negra, el aguafiestas, la caca que le cayó al pastel, el… (ay, ya ya, dijera Paco Stanley).
4.- Radiohead – “Paranoid Android”
Prácticamente cualquier tema del OK Computer podría figurar aquí. Una canción armada de retazos, que muestra ese esquizofrénico vaivén del chiflado melancólico (previamente desarrollado por Bowie y los Pixies, precisamente).
5.- Nirvana – “Very Ape”
“If you ever need anything please don’t hesitate to ask someone else first” … ¿Quién no se sentía así a los 15 años?
6.- Blur – “The Universal”
Cursi y megalómano optimismo. Un tema muy al estilo del festival OTI: sencillo, conmovedor y con un rimbombante final instrumental en el éxtasis total. No es ni el mejor ni el más aclamado tema de Blur, pero me gusta un chorro. Algo trae que hasta lo han estado usando para cerrar sus conciertos.
7.- Las Colombianitas – “Cuerpo sin alma”
Una de las canciones más tristes que he oído en mi vida. Me la presentó Daniel Guzmán —uno de mis gurús musicales—, entonces descubrí que había gente más deprimida que Thom Yorke. El wah combinado con armónica y voz de Alvin y las ardillas conmueve más que la cebolla picada.
8.- Silvio Rodríguez – “Te doy una canción”
Revolución y canto: el bachillerato.
9.- Talking Heads – “Psycho Killer”
El tema estelar del soundtrack de mis días en la escuela de arte. En la época del renacimiento del punk-rock-post-strokes la cantábamos a grito pelado caguama en mano (por decir lo menos), luego de amplias discusiones sobre la inmortalidad del cangrejo.
10.- Supertramp – “The Logical Song”
Nostalgia precoz. Este tema ilustra perfectamente la melancolía juvenil, no por nada es usado en repetidas ocasiones para contextualizar los flashbacks de Homero en Los Simpson. La letra es poderosa e irónica, mientras que el piano es una belleza magnética, simpática, mágica y eléctrica (Who I am, who I aaaaaaaaaaaam).
11.- The Flaming Lips – “Dou You Realize??”
Todos hemos experimentado esa sensación de sentirnos diminutos ante el universo. Todos alguna vez hemos tenido epifanías. Wayne Coyne pone una letra existencial en el marco de una música grandota y pegadora, todo derivado de ese momento en que Steven Drozd batallaba para dejar la heroína. ¿Te das cuenta?
Gracias por leer.






