Por Liliana Ruiz-Healy
Hombres y mujeres embarrados en lodo, desvestidos, fumando marihuana y comiendo ácido sin esconderse de nadie definieron el momento clave de: “make love not war (haz el amor, no la guerra) y no dejemos que nos limiten» a finales de los sesenta. Un día como hoy de 1969, un festival cambió al mundo. Miles de personas en un mismo lugar se juntaron para transmitir un mensaje de paz y expresión, demostrando como una generación podía ser escuchada.
El primer festival de Woodstock tomó lugar en una granja en Bethel, a las afueras de Nueva York un 15 de agosto de 1969. Mas de 400 mil personas fueron a ver músicos que empezaban a ser notados dando el último paso al estrellato en éste festival. Jimi Hendrix, Joe Cocker, Crosby Stills Nash & Young, Santana, The Who, Creedence Clearwater Revival, Grateful Dead, Janis Joplin, The Band, Canned Heat, Joan Baez, Melanie, Ten Years After, Sly and the Family Stone, Johnny Winter, Jefferson Airplane, Ravi Shanker, Country Joe and the Fish, Blood Sweat and Tears y Arlo Guthrie..
Pero… ¿Cómo cambió al mundo este evento?
De entrada el evento demostró el poder que tiene un festival de música. Antes de esto ya había algunos alrededor del mundo, pero fue en éste momento que la gente se dio cuenta de la fuerza que tiene la música de acercar a las personas. La emoción de ver a tantas bandas en un solo lugar fue algo que llamó la atención y gracias a esto poco a poco empezaron a salir más festivales a través de los años, dando paso a muchos de los que tenemos hoy como: Coachella, Bonnaroo, Big Day Out, Glastonbury, Reading Festival, Lollapalooza, Melt!… etc… etc…
En este año la Guerra de Vietnam generó mucha división de grupos en EUA, y aquí es donde Woodstock ayudó a que todos los amantes de la música y la paz se unieran. La gente que fue al festival iba con la intención de salirse de tanto alboroto para simplemente estar juntos y pasar un buen momento. Y también lo podemos ver en la variedad de la música, obviamente los que iban a ver a Hendrix y The Who, tenían intereses muy diferentes de quienes iban a ver Joan Baez y Santana. Y aun así, nada fue una barrera para nadie.
Finalmente fue un símbolo para los jóvenes de esa época. Mejor conocidos como la generación Woodstock, quienes empezaron a tener una voz dentro de la sociedad; una voz que tenía el deseo de paz y armonía, y que cuestionaba a las autoridades. Por supuesto, esto facilitó el camino a que futuras generaciones fueran más escuchadas y mejor aceptadas.
Un día como hoy es importante para todos nosotros los melómanos y aficionados a los festivales. La música es un lenguaje muy poderoso y gracias a un festival que buscaba la paz, hoy tenemos mucho que agradecerle.








