Por: Sandra Valerio
Fotos: Leslie del Moral
Como ya es tradición, una vez más se llevó a cabo en la perla tapatía el festival 212 de la estación RMX, evento que congrega infinidad de bandas ya consolidadas y abre también su espacio a propuestas emergentes. El evento que es gratuito y para toda la familia, se lleva a cabo en una de las avenidas principales de Guadalajara: Avenida Chapultepec, la cual aloja en su longitud los cinco escenarios que, este año, desde las cuatro de la tarde mostraron actividad. Desde la hora indicada, Su Majestad Silverio prendía la tarde, mientras los asistentes buscaban su paso de un escenario a otro. Sonaron también (cuando aún brillaban algunos destellos del sol) propuestas como The Polar Dream y Carmen Costa en el escenario Panamerika; en otro extremo, las rimas no se hicieron esperar con Niña Dioz en el escenario Telcel.
Pasadas las seis de la tarde, el cielo se mostraba gris y poco después comenzó la llovizna, algunos no le dieron importancia y continuaron disfrutando la música, pero ya cerca de las siete de la noche, la situación era otra. Los asistentes buscaban refugio en los restaurantes que aloja la avenida Chapultepec, mientras las bandas en los respectivos escenarios batallaban por terminar su set: y es que la lluvia en Guadalajara no es para tomarse a la ligera; el viento y los estragos de la tormenta tropical Lorena finalmente hicieron que la gente corriera, que las bandas abandonaran los escenarios y que se suspendieran las actividades temporalmente. Cerca de media hora pasó sin actividad alguna, hasta que finalmente se dio el anuncio: Se daban por concluidas las actividades en los escenarios de Telcel, DJ Booth, y Justo Sierra. Los horarios tuvieron que ser reorganizados, con lo cual se suspendieron actuaciones de 60 Tigres, Madame Récamier, Denver, Pato Watson, Play & Movil Project y Yokozuna, entre otros más.
Sorteando los ánimos de un público ligeramente decepcionado, empapado, y charcos que rebasaban los tobillos, siguieron las actividades en el escenario principal (Bienestar Jalisco) ubicado en la Glorieta de Niños Héroes, donde cerca de las 9 de la noche sonó con todo la cumbia de Los Ángeles Azules. Aún con lluvia, Los Ángeles hicieron bailar a los asistentes que más bien chapoteaban y coreaban los temas bajo la llovizna. Después de un set de 20minutos apróx. Se despidieron los Ángeles…pero continuó la fiesta. Siguió el turno de Los Amigos Invisibles, quienes encendieron los ánimos con canciones como ‘Sexy’, ‘Cuchi-cuchi’, ‘Mentiras’ y por supuesto ‘Ponerte en Cuatro’. Para finalizar un set que incluyó sus videos y algunos visuales en pantallas, brillaron en el cielo fuegos artificiales. Los Amigos terminaban su show y la lluvia seguía haciendo de las suyas, pero el público tapatío quería más. Con impermeables, sombrillas y bajo el techo que se los permitía, la asistencia permaneció frente al escenario que dio la bienvenida después a La Banda Bastön, quienes tuvieron también una breve intervención.
Al filo de la medianoche, llegó el turno de Public Service Broadcasting, quienes con su sonido electro rock, encendieron los ánimos de nuevo mientras se avivaba la lluvia. Después de una ovación que los siguió incluso en las carpas backstage, los ingleses concluyeron su aparición que sin duda fue de las mejores del evento.
Llegó finalmente el turno de Los Tres, quienes fueron más que bien recibidos a pesar de que el cansancio a la 1 de la mañana estaba a tope, aún así, los asistentes recobraron las fuerzas y corearon la mayoría de los temas de los chilenos.
El saldo: Amplificadores y consolas descompuestos por la lluvia, miles de pantalones y tenis mojados, más de 10 bandas canceladas… pero miles de asistentes conformes con uno de los festivales más importantes de Guadalajara. El 212 Fest salió bien librado gracias a un público comprensivo con los azotes de la naturaleza, y a todas las bandas que continuaron su presentación como auténticos guerreros. Hoy domingo, en la avenida Chapultepec no hay charcos, no hay miles de personas, las rutas del transporte público cruzan sin problema, los escenarios han desaparecido y la vida en Guadalajara ha vuelto a la normalidad…al menos hasta el próximo año.












