Por Liliana Ruiz-Healy
En 2006, experimentamos una fuerza tremenda con el primer disco de James Holden: The Idiots Are Winning. Ése mismo año presentó una compilación de remixes At The Controls, con esos beats “Holdenescos” que se meten en la cabeza y tardan en soltar a uno. Siete años más tarde llega con The Inheritors. Definitivamente ya no es el Holden de pelo largo a sus 26 años, ahora tiene 34 y una idea muy diferente de lo que quiere hacer, describiendo su trabajo cómo “un tipo de nueva música rave.”
En su nuevo trabajo, The Inheritors, Holden utiliza una variedad incontable de instrumentos a través del disco. Escuchamos sintetizadores, programas de audio que solamente un genio como él lleva a otros extremos, grabaciones en vivo, formatos análogos, saxofones, percusiones y arpegios. Arreglos impredecibles y revoltosos sin llegar a ser caóticos. Holden se alinea más a un sonido kraut, folk pagano y minimalista, en donde la música cuenta con un gran sentido de la imperfección encontrando un balance entre el pasado y el futuro.
Según Holden se requiere de un mapa para poder navegar su música y cada vez que la re-visiten encontrarán algo nuevo. El 4 de octubre, tendremos una noche compleja e intensa en dónde James nos irá revelando esos secretos que guarda su música.







