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ENTREVISTA

[Entrevista] Carlos Jimena de Guadalupe Plata

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Por Wally Bonanza

Guadalupe Plata nos ofrece un tercer disco con tonos pantanosos y lúgubres. Después de una tocada charlamos con el Carlos Jimena, quien es se encarga de tocar la batería en la banda, y esto nos comentó de la creación del tercer disco.

Cuéntanos más de la nueva producción. Tuvieron muy poco tiempo para armarlo…
Sí, sólo fueron tres días pero estuvimos muy a gusto. El misterio es que nosotros siempre grabamos en directo. Llevamos nuestras canciones y para esta ocasión lo hicimos en tres días. Estuvimos muy a gusto. lo grabamos en Austin, TX.

Carlos recalcó que la diferencia de este disco a los otros dos se basa en un giro hacia un lado más primitivo, con sonidos más oscuros. Resulta un placer tocar todas las canciones, pero tiene este baterista tiene una en especial que define el sonido lúgubre: «Oh My Bey».

¿Cómo logran canalizar las influencias que tienen como colectivo y personales para crear su propio sonido?
La clave de todo es que, bueno, al fin y al cabo nos pueden gustar unas cosas y otras pero el blues es lo que nos apasiona realmente… y no cualquier tipo de blues. El delta blues es el eslabón que une la cadena de nosotros tres. Como máximo exponente de este tipo, el que más me gusta es Hound Dog Taylor. Es un blues más desgarrador, muy podrido. Al menos esa es la base.

¿Cómo defines a Guadalupe Plata?
Ha sido el culmen del empecinamiento, es decir, hay Rock and Roll, R&B que tiene toques con más psicodelia pero sin alejarse del blues.

Para mediados de febrero o marzo, la banda tiene pensado entrar de nuevo al estudio. El repertorio que tocan en vivo tienen de cuatro y cinco canciones que todavía no se han grabado, asegura Carlos. No quieren demorar mucho en prepararlo pues llega a enfriarse los ánimos y por ende, pierde la frescura.

Sus presentaciones en vivo: ¿qué sucede desde backstage hasta el escenario?
Matábamos un pollo (risas), bueno, antes decíamos eso pero es una tontería. Nada en particular, sólo una cerveza y salimos. En el escenario nadie va a escuchar algo como «Hola, somos Guadalupe Plata» seguido de contar un chiste. Subimos, nos montamos en el instrumento y tocamos.

Tienen planes de visitar nuestro país antes de que termine el año. Mientras, puedes escuchar el blues desgarrador y pantanoso que marcan el último disco homónimo por acá.

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