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Wolfmother en José Cuervo Salón

Wolfmother

Fotos Cortesía OCESA
Por Daniel Ocaranza

Con un José Cuervo Salón que se convirtió en refugio de quienes anticipadamente llegaron a la colonia Ampliación Granada y fueron cubiertos por una lluvia primaveral en la ciudad de México, se llevó a cabo una visita más por parte de una banda australiana; esa que si de algo puede presumir, es del exceso de poder en sus actuaciones en vivo… Wolfmother.

Pero antes de ser testigos de tal sonoridad de los australianos, el público que se encargó de hacer lucir el espacio donde se llevó a cabo el show como si hubiese sido sold out, pudo atestiguar antes, y no precisamente por poco tiempo, el entremés que Wolfmother tenía preparado: Kadavar.

Con una presentación muy a la mexicana, en la cual una voz introdujo a la agrupación originaria de Alemania, Kadavar cumplió de forma excelsa la tarea encomendada. Era imposible no conectar de forma inmediata con el sonido macizo que Kadavar ofreció a los presentes. Los tiempos que los integrantes tenían a solas con sus respectivos instrumentos, engrandecían la actuación que como conjunto realizaron, lo cual los hizo acreedores al respeto de la concurrencia, que ni siquiera se atrevió a exigir su salida del escenario.

Con la labor más que cumplida y aún con oídos aturdidos, Andrew Stockdale y compañía tomaron el escenario, para, sin previo aviso, soltar tres bombazos iniciales; “Dimension”, “New Moon Rising” y “Woman“. Difícil era tratar de mantenerse de pie en la superficie por dos factores, pues si no eras empujado por los pequeños slams formados incluso en la parte más alejada al escenario, era complicado resistir la tentación por unirse a ellos al ritmo de piezas como “How Many Times” o “Apple Tree”.

Como estaban las circunstancias, “Mind’s Eye” resultó un verdadero descanso que hizo que una clase de paz pudiera ser distinguida en la atmósfera del lugar. Tras presumir otros tema más de su álbum homónimo, Wolfmother dio paso a sonidos más frescos en su show, con algunas melodías de su más reciente producción, New Crown, como lo fueron “Feelings” o “Heavy Weight”, las cuales por un momento te transportaban a algún pequeño recinto en Norteamérica o en el Reino Unido en la década los 70, en medio de lo crudos sonidos del punk.

Los sonidos producidos por Wolfmother estuvieron cargados cada segundo de una potencia y poderío casi incomparable, los cuales se amalgamaron de estupenda forma con el dominio que Andre Stockdale demostró sobre el escenario y sobre la multitud que lo presenció el show. Dichas características se vieron consumadas con las últimas piezas que coronaron la presentación de lo australianos, “Colossal” y “Joker & the Thief”. Pocos fueron los que no se trastornaron con el último par de temas de esta banda; así como pocos son los que no desean que regrese el momento de presenciar de nueva cuenta el férreo stoner de Wolfmother.

Wolfmother

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