Saltear al contenido principal

ENTREVISTA

El arte es subjetivo y eso es lo que lo hace grandioso: Jimmy Eat World en entrevista

Por José Ignacio Hipólito
Foto Gus Morainslie @ Corona Capital 2013

Cuando el cartel del Hellow Festival de la ciudad de Monterrey se anunció hace un par de meses, había un nombre que no podía ser ignorado: Jimmy Eat World, una banda con más de 20 años de historia, que marcó la adolescencia de toda una generación con canciones como “Sweetness”, “The Middle” o “Pain”.

El anuncio de su inclusión marcaba la segunda ocasión en la que la banda se presentaba en México -la primera siendo en la edición 2014 del Corona Capital– y para muchos de sus fanáticos mexicanos, eso significaba viajar cientos de kilómetros para verlos en la Sultana del Norte, tocando menos canciones de las que tocarían en un concierto por su cuenta.

Afortunadamente, para todos los que vivimos al centro y sur del país, la banda decidió abrir una fecha en El Plaza, por su cuenta, el próximo 26 de agosto, y con el fin de marcar este hito en la historia de Jimmy Eat World, nos dimos a la tarea de entrevistar su líder, guitarrista, cantante y principal compositor: Jim Adkins.

FILTER: Antes que nada me gustaría agradecerte por la música, ya que álbumes como Bleed American, Futures e Invented fueron una gran parte de mi vida y me ayudaron a superar muchas.

Jim Adkins: Muchas gracias, lo aprecio de todo corazón.

F: Empezando con las preguntas, ¿estás consciente del impacto que tu música tuvo en toda una generación?

J.A: Siempre ha sido halagador que nuestra música conecte con cualquier persona. Pero no pasamos mucho tiempo pensando en ello. Estamos orgullosos de nuestro trabajo pero el hecho de que alguien nos escuche, le importe, y además lo haga gran parte de sus vida, nos han dado muchas lecciones de humildad que no pasamos por alto.

 

F: ¿Al momento de hacer música sientes que Jimmy Eat World tiene ciertos límites musicales o inclusive en cuanto imagen, de los que no te puedes salir?

J.A: Por supuesto. Algunos de esos límites son autoimpuestos, pero tienen que ir cambiando y evolucionando, al igual que nuestra perspectiva de nosotros mismos. Por eso, cuando empezamos a escribir, primero tenemos que coincidir en cómo nos vemos cómo banda.

J.A: Queremos ir más allá de lo que consideramos “cómodo”, y casi siempre trabajamos para romper esos límites.

¿Por eso empezaste a hacer canciones por tu cuenta hace unos años?

J.A: En parte, sí. Pero también quería experimentar un poco fuera de la banda, ya que por lo general, cuando escribimos una canción todos tenemos que estar de acuerdo. Es una especie de democracia de la que me quería salir, no porque no quería ser parte de Jimmy Eat World, sino porque quería ver qué es lo que pasaba, y sobre todo, lo tomé como un reto, ya que hacer algo diferente siempre es difícil.

F: Siempre he considerado a Jimmy Eat World como el faro que ilumina el camino de los que tienen el corazón roto, de los que son acosados, y de todos los rechazados alrededor de todo el mundo, pero ¿alguna vez pensaron en escribir una canción con eso en mente, o sólo escribían lo que sentían en el momento?

J.A: El arte es subjetivo y eso es lo que lo hace grandioso, por eso no importa lo que yo te pueda decir de una canción, las personas siempre van interpretarla de la manera en la que se adecué a su contexto.

 

J.A: Siempre hemos escrito pensando en el momento; es un proceso muy catártico en el que nuestros sentimientos influyen mucho, pero esos sentimientos pueden cambiar con el tiempo, ¿sabes?, la tristeza, la soledad, esos sentimientos se transforman, y a pesar de que las canciones resguardan el momento y lo que sentíamos, las personas las transforman.

F: ¿Hay canciones que por el contexto en el que las escribieron, ya no pueden tocarlas con la misma pasión o con el mismo propósito?

J.A: Lo curioso es que después de tantos años, nosotros también nos convertimos en escuchas. Lo que escribí en 1999 ya no es relevante, ya no tiene ninguna importancia en mi vida, y de alguna manera eso hace a ciertas canciones más interesantes, ya que no hay límite a las nuevas interpretaciones y conexiones que puedo hacer al cantarlas.

F: Hace un par de meses lanzaron un sencillo con dos nuevas canciones, y en él escucho un poco de influencia de Futures por ejemplo, pero no sé qué tanto volvieron a escuchar la música que hicieron en el pasado para escribir estos dos nuevos temas, ¿fue un proceso tardado o espontáneo?

J.A: No pensamos mucho en estas nuevas canciones, la verdad. El problema con sobrepensar las cosas, es que te puedes estancar pensándolas, y llega un momento en el que esas ideas te llegan a hartar si no las ejecutas, entonces lo que siempre intentamos es ser más espontáneos.

F: Están de gira repasando todas las canciones de su carrera, no están promoviendo un álbum, entonces, ¿te molestaría explicarme el contexto de algunas de tus canciones?

J.A: Claro, no hay problema.

La primera sería “Goodbye Skyharbor.


J.A:
La escribí pensando en la novela de John Irving llamada “A Prayer for Owen Meany”, en la que el protagonista hace alusiones a su muerte a través de todo el libre, y –spoilers- al final muere. Entonces, lo que quería lograr, era retratar esa sensación.

F: ¿Qué tal “23”?

 

J.A: Lo primero que tengo que decir acerca de la canción es que no la escribí cuando tenía 23 años, pero reflexionando acerca de mi vida, me di cuenta de que a los 23, todo se vuelve “real”, no sé si me explique; siento que es una edad en la que todo cambia, te das cuenta de que no sabes nada, a diferencia de cuando eres un adolescente, y crees que lo sabes todo.

J.A: Siento que fue la edad en la que me di cuenta que no podía seguir comportándome cómo si nada me importara, y sobre todo, me di cuenta de que la vida es un gran viaje.

F: ¿Big Casino?

 

J.A: Es acerca de impotencia. Se trata de una persona que no logra llegar a sus metas, y está desesperado por lograrlas.

F: Mixtape.

 

J.A: Es una canción muy personal, y es difícil hablar explícitamente acerca de su significado, pero el tema gira entorno a las consecuencias de tus acciones. Intenta retratar un momento que crees que ya está enterrado, pero del que no te puedes deshacer por completo.

F: Cambiando de tema, ¿recuerdas la primera vez que visitaste México?

J.A: Claro, fue en un festival de hace un par de años, y lo que más me sorprendió es lo amables que fueron todos, tanto los promotores del evento, así como todos los que nos fueron a ver. Fue muy divertido.

J.A: Nos gustaría tocar más en México, pero no siempre tenemos la oportunidad, así que aprovecharemos al máximo la oportunidad que tenemos en un par de meses.

Jimmy Eat World se presentará en El Plaza el próximo 26 de agosto.

Boletos: http://www.elplaza.mx/

Relacionados

Lorelle Meets The Obsolete en una conversación con Prismatic Shapes

Cuando uno mismo se encuentra sumergido en la industria musical es realmente fácil caer en lugares comunes como lo son la adrenalina por los efectos sonoros, el entusiasmo por la creación, el frenesí de tocar en vivo o la devoción chamánica del ritual en vivo. Todas estas emociones son pilares fundamentales del espectro musical pero existe un valor aún más importante en la ecuación, un valor intrínseco del cual solemos pasar de largo, el sentido de comunión.

Circuit des Yeux: sobreviviendo en el vacío

Por más de diez años, Haley Fohr ha explorado distintos sonidos bajo el nombre Circuit des Yeux, moviéndose libremente en el campo del folk experimental y demostrando su amplia versatilidad. Sin embargo, su racha creativa se vio pausada por varios meses después de entrar en depresión y experimentar algunas pérdidas en su vida.

Snail Mail: La vulnerabilidad que experimentamos al estar enamorados

Tres años después de lanzar su disco debut Lush (2018), Lindsey Jordan nos muestra su segundo álbum de estudio como Snail Mail. Valentine es un disco de actitud rebelde y de romance.

La Luz: Música para sentirse a cualquier hora del día

No toda la música excelente que proviene de Seattle incluye una camisa de franela a cuadros. La Luz se siente como un viaje dentro de un convertible en la golden hour, sin rumbo, solo sintiendo el viento y los rayos del sol sobre tu rostro; aunque tal vez esa solo sea la película en mi cabeza. 

James Golan: Una visión positiva de la pandemia

James Golan es compositor, productor y director de eventos. Antes de la pandemia su vida…

Pond: Si no hay sentimientos sinceros en las canciones su resultado será una mierda

Sin relacionarse con la numerología Pond ha estrenado “9” su noveno disco de estudio en el cual a través de nueve canciones regenera su sonido. Con este nuevo material la banda ha explorado en nuevos ritmos como lo son el krautrock así como reafirmar la luminosidad psicodélica que los caracteriza.
Volver arriba