Si algo nos ha demostrado Beck Hansen, es que es único en su especie. Siempre cambia de estilo y se niega a ser catalogado en un solo género. Es el tipo de músico que te puede llevar fácilmente de la melancolía más profunda a sentirte orgulloso de ser perdedor, reinventándose a sí mismo a cada paso.
Cada disco deja al descubierto una nueva personalidad de Beck, sumergiéndonos en su mundo con una precisión cada vez más certera, cosa que hace muy difícil la típica tarea de presentar un listado de sus mejores canciones porque dudamos que el güero tenga malos momentos, tal vez algunos no tan sólidos, pero no malos.
Dicho lo anterior, acá les dejamos nuestro ranking con sus 12 mejores canciones y si no está su favorita, pueden compartirla con nosotros en @FILTERMexico y /FILTERMexico.
En un acercamiento al rock, Beck nos entregó «E-Pro» extraído de su novena producción Güero del 2005, con la que nos hizo bailar hasta el cansancio, además de entregarnos uno de los videos más divertidos de su trayectoria.
«Cellphone’s Dead» llegó para conquistar a todos su fans un una sutil capa de funk del que pocos pudieron escapar de su encanto.
Como lo mencionamos en un principio, Beck gusta de empaparse de nuevos géneros y con su single «Deadweight», tomado del soundtrack A Life Less Ordinary, mostró un lado más apegado al bossa nova creando una deliciosa mezcla de sonidos.
Uno de sus lados más extravagantes se vieron plasmados en Mellow Gold y la muestra más certera de esto fue con «Pay No Mind (Snoozer)», que pese a que contaba con elementos acústicos se convirtió rápidamente en una de las favoritas del álbum.
Nadie sabía que ser un perdedor tenía su mérito hasta que fue interpretada por Beck.
Con una encantadora entrada al estilo 8 bit, «Girl» demostró un lado más pop de Beck con una composición pegajosa que se contraponía a la oscuridad de la letra.
Justo cuando pensabas que Beck no podría ponerte más triste llegó Morning Phase, para destrozarnos por completo con «Blue Moon».
En esta canción hace referencia a «Mercedes Benz», canción de Janis Joplin con un intento de parodia a la estética que los rockstars han tenido desde hace mucho tiempo.
Si aún no te queda claro que Beck es el maestro para combinar estilos esta tal vez sea la mejor prueba, con un banjo, un poco de funk y rock con el propósito de dar otra definición al sexo.
El güero no solo experimento en cambios musicales, también intentó con letras realmente bizarras como lo que podemos escuchar en «Devils Haircut»:
‘Hitching a ride with the bleeding noses coming to town with the brief case blues’.
Odelay es tal vez el disco más aclamado de Beck y el que ayudó a que no fuera catalogado como un one hit wonder por «Loser» mostrando un poco de hip hop en sus composiciones como en «Where It’s At».
Sea Change fue una de sus obras que nació para estremecernos el corazón, demostrando que incluso en el momento en el que se pierde la esperanza se puede hacer piezas realmente hermosas como «Lost Cause».






