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ENTREVISTA

Circuit des Yeux: sobreviviendo en el vacío

Por Francisco Reyes @illuminawtyy / illuminaw7y

Por más de diez años, Haley Fohr ha explorado distintos sonidos bajo el nombre Circuit des Yeux, moviéndose libremente en el campo del folk experimental y demostrando su amplia versatilidad. Sin embargo, su racha creativa se vio pausada por varios meses después de entrar en depresión y experimentar algunas pérdidas en su vida.

La llegada de la pandemia llevó a Haley a centrarse de nueva cuenta en su música, haciendo frente a los tormentosos tiempos que se avecinaban. El resultado de este nuevo periodo de exploración es –io, su más ambicioso trabajo hasta la fecha. Compuesto para una orquesta de 24 integrantes, este álbum explora el dolor a través de una instrumentación viva que alcanza épicas proporciones.

En medio de una cámara de ritual (que ella llama su espacio creativo) pudimos conversar con Haley para conocer más acerca del mundo creado en –io, los retos de ser un músico independiente en medio de una pandemia y el estado actual del arte.

-io es una escucha muy intensa. ¿Cuál fue tu mentalidad al acercarte al proceso de composición?

Haley Fohr: Creo que es una especie de fotografía a donde ha estado mi mente en los últimos 3 años, así que es un poco complicado definirlo. Soy una artista que sufre de depresión severa y TEPT, y sufrí muchas pérdidas durante y antes de la pandemia, así que es un poco de todos esos retos y poder sobrellevarlos.

Parece que con la pandemia hemos comenzado a ser más abiertos acerca de la salud mental. ¿Cómo crees que esto se está trasladando a la música?

HF: Nunca he sido así de explícita acerca de la salud mental y estoy un poco nerviosa por eso, pero creo que ya es el momento. Hacer este álbum fue muy valioso. Ha sido muy difícil para los artistas, especialmente durante una pandemia cuando no tenemos seguro médico, o mientras el gobierno dice que no merecemos ningún tipo de seguro de desempleo. Este tipo de mensajes materialistas son como poner sal en la herida. Dejando esto de lado, hacer este proyecto me hizo rodearme de muchas personas creativas sin tener que contar explícitamente mi historia, porque todos estamos experimentando algo similar. Fue algo hermoso poder darme cuenta de eso.

¿Cómo describirías el álbum en una breve frase?

HF: –io es un lugar donde todo está terminando todo el tiempo; donde la gravedad es dios y donde el sol está en un perpetuo atardecer, así que todo tiene un aura naranja.

Quedé maravillado con “Neutron Star”. Tiene unas características muy épicas. ¿Qué puedes contarme acerca de esa canción?

HF: Creo que fue la que más tiempo me tomó componer. Me recordó a componer la canción “Black Fly”, de cierta manera, que estuvo en mi álbum anterior. El tema de la canción es la gravedad, y es una especie de celebración hacia ella. He estado muy molesta con ella, ya que la veo como esta especie de conexión con la mortalidad. La gravedad se ha llevado y causado la muerte de muchas personas que amo; nos mantiene anclados a la tierra, pero también hace que nuestra piel cuelgue.

Una estrella de neutrón es el precursor a un agujero negro, y es una estrella cuya densidad es tan pesada, que en lugar de explotar como las estrellas normales que vemos en el cielo y celebramos, implota y absorbe todo, creando un agujero negro, lo cual es una buena metáfora acerca de lo que es ser un humano y lidiar con la muerte.

Creo que hay una paralela con las emociones humanas. Cuando nos hundimos en la depresión, comenzamos a actuar como un agujero negro que absorbe y afecta todo lo que nos rodea. Me parece una linda metáfora acerca de las emociones.

HF: ¡Gracias, eso es muy dulce!

Otra canción que me atrapó fue la última,” Oracle Song”. Me parece una manera un tanto más esperanzadora de terminar el álbum, aunque igual se encuentra rodeada de cierta tristeza. ¿Me puedes contar más?

HF: Creo que la canción está dirigida para tipos de personas muy diferentes, las cuales tienen en común ser más jóvenes que yo. Está cantada para alguien que se encuentra en la adolescencia temprana. Sentí esta cierta responsabilidad de terminar el álbum con una especie de mensaje codificado. Es un mensaje de precaución, pero también de suavidad. Se siente casi como consejo. Yo nunca daría consejos a alguien, pero esto se encuentra cerca.

Me gustó mucho el aspecto visual que rodea el álbum, el cual es aparente en los videos. ¿Cómo trasladaste la música hacia la parte visual?

HF: El video para “Sculpting the Exodus” y el arte del álbum llegaron a mi mente al mismo tiempo que estaba haciendo la música, lo cual es totalmente nuevo para mí. También me estoy convirtiendo en esta clase de artista que experimenta con el performance y he hecho cosas como construir una cámara anecoica y cantar en ella, o cantar hasta que mis pulmones colapsen; actos que veo como devoción física. Así que quise lanzarme en caída libre y capturar eso como imagen, ya que siento que es algo que experimento a través de la depresión y el TEPT. Estoy muy contenta con cómo resultó todo; creo que es hermoso.

Parece que la pandemia afectó la manera en que el álbum fue grabado. ¿Cuáles crees que serán las consecuencias de la pandemia en la industria musical?

HF: Creo que serán muy vastas y no lograremos ver el verdadero impacto hasta dentro de un par de años. Cuando se trata de venues y lugares para el arte, siempre ha existido cierta maleabilidad. Vengo de la escena DIY de Chicago, y muchos de estos venues van y vienen; los clausura la policía, encuentran un nuevo sitio y el arte sigue sucediendo. Creo que eso sucederá en una mayor escala con toda la industria musical.

Financieramente, creo que estamos en un desierto. Hay muchos artistas que están muriendo de hambre y no hay suficiente para todos. Creo que por eso se comenzarán a crear comunidades más pequeñas y círculos más cerrados. Comencé un Patreon recientemente y esa ha sido la manera en que he podido mantenerme financieramente, a la vez que conservo una comunidad unida sin que se sienta como “venderme”. Creo que ese tipo de modelos se van a volver más comunes en la manera en que los artistas sobreviven y se ganan la vida.

Creo que eso es totalmente válido, ya que te acerca más a tu verdadera audiencia.

HF: Algo que no me gusta es cómo todo se está volviendo monopolizado. Las grandes corporaciones están apoderándose de todo. Quiero decir, Amazon es dueña de mi despensa, lo cual es muy raro para mí; lo mismo está pasando con Live Nation y Spotify. Estamos viendo los efectos de eso y cómo no es destinado a las personas indicadas. No está ayudando a esta conexión audiencia-artista, así que estamos buscando maneras de poder evitarlo. Es incómodo al inicio, pero creo que es lo mejor para mantener esa comunicación directa lo más que podamos.

¿Qué podrías decir a los músicos independientes que se están adaptando a esta nueva interacción con la industria musical?

HF: Reconozco que soy muy afortunada de trabajar con Matador; llegaron y comenzaron a apoyarme en el momento en que más lo necesitaba, pero para cualquier músico independiente allá afuera, diría que sigan adelante, porque solamente hace falta una persona que aporte para mantenerte en pie con inspiración y de manera financiera. Algo de suerte y talento te pueden llevar muy lejos.

¿Tuviste oportunidad de tocar en México, verdad? En el festival NRMAL.

HF: ¡Sí, fue hermoso! Mi set fue durante el atardecer, lo cual se sintió muy especial. Fue en esta especie de montaña pequeña y toqué para tres mil personas. Fue mi primer y único concierto en México. ¡Fue un sueño!

¿Tienes recuerdos acerca de toda esa experiencia, más allá del concierto?

HF: ¡Sí! Comer tacos al pastor todo el día y tomar micheladas. Fui a una tienda de discos que tenía una pequeña pero increíble selección musical. Conviví con un par de grandes bandas de psych rock, como Lorelle Meets The Obsolete que hacen gran música, y tomamos tequila. Fue algo así como unas vacaciones, pero con un concierto (risas).

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