Por: Carlos Guzman
A veces uno regresa, casi por instinto, a los lugares donde fue profundamente feliz. Para esta casa, el Primavera Sound es precisamente eso: un refugio musical al que siempre da gusto volver. A punto de cumplir un cuarto de siglo, el PS continúa siendo una referencia indiscutible, un festival que no solo marca tendencia, sino que ha sabido evolucionar con elegancia y visión. La edición de 2026 no es la excepción: su cartel dialoga con el presente sin perder de vista el pasado, y vuelve a lograr algo que pocos consiguen, ensamblar géneros, escenas y espacios con una coherencia admirable.
Las cabezas de cartel son, por decirlo sin rodeos, certeras y emocionantes. Entre los nombres más consagrados destacan unos Massive Attack que prometen un directo poderoso, unos The Cure que despiertan la memoria y la emoción de su última aparición, y My Bloody Valentine, una auténtica aplanadora sonora que sigue dejando huella en cada presentación. La energía de la nueva generación también se hace presente con fuerza. Bad Gyal continúa consolidando su ascenso meteórico, mientras Addison Rae explora un universo pop lleno de matices. Por su parte, Doja Cat se perfila como uno de los actos más esperados, ideal para disfrutarse bajo las estrellas catalanas, en uno de los recintos más acogedores del circuito festivalero.
Uno de los grandes aciertos del PS ha sido siempre su capacidad para detectar talento menos mediático, pero profundamente influyente. Este año no es distinto: nombres como Melt-Banana, Merzbow, Einstürzende Neubauten, Texas Is the Reason, Matmos o Baxter Dury representan trayectorias sólidas, arriesgadas y siempre estimulantes. No es sorprendente, pero sí se agradece, ver nombres de proyectos potentes, pero fuera por diversas razonas de las líneas general como Six Sex y su poder erótico, Buscabulla y sus ritmos aceleradores del trópico, Lechuga Zafiro & Verraco con largas ondas psicodélicas o Mohammed Reza Mortazavi con el viento suave de sus dedos, cada uno con propuestas únicas que expanden los límites del cartel.
Además del Bad Gyal y Guitarricadelafuente, el PS recupera un poco ese espíritu del talento de cercanía como Renaldo & Clara con su suavidad colorida, Pavvla y sus hipnóticas ondas o el oscuro y bailable territorio de Depresión Sonora. Finalmente, el festival vuelve a apostar por una nueva ola de artistas que invitan a descubrir, sentir y soñar en el Parc del Fòrum. Actos como Lucrecia Dalt, Geese, Ethel Cain, Iglooghost, Kneecap o Big Thief enriquecen aún más una programación vibrante.
El cartel de este año es especialmente propositivo, atractivo y emocionante. Será imposible abarcarlo todo, pero esa es precisamente su magia: hay sonidos, atmósferas y experiencias para todos. Y, además, se celebra la notable presencia de artistas mujeres, consolidando un festival más diverso, equilibrado y representativo del panorama actual.







