Fotos: Zignia
Aunque Jamiroquai ha visitado nuestro país en varias ocasiones, tampoco lo ha hecho en lapsos de tiempo relativamente cortos, así que es natural que muchas personas no hayan tenido oportunidad de experimentarlo en vivo.
Después de 8 años de espera, la banda británica estuvo de regreso con tres conciertos en Monterrey, Guadalajara y Ciudad de México, cerrando con broche de oro en la Arena CDMX su breve estancia en el país.
Ya sea que hayan visto a Jamiroquai en el pasado o que esta fuese su primera vez, la experiencia es básicamente la misma: Es fiesta, es color, es baile, es emoción. Este no es un concierto diseñado para pasar el tiempo, distrayéndote en el celular o manteniéndote completamente indiferente, ya que la destreza musical de la banda y los fascinantes movimientos de Jason “Jay” Kay lograron atraparnos desde el primer momento para regresarnos a los 90 con una oleada de clásicos.



Este no fue un blast from the past o un tributo a la nostalgia, lo que hace Jamiroquai en vivo es realmente impresionante. El nivel de ejecución, la técnica y la conversación que tienen con los asistentes hace que sus conciertos sacudan las extremidades de absolutamente todos.
El concierto inició con «(Don’t) Give Hate a Chance» y «Little L», con un sonido que, debemos mencionar, fue sobresaliente y esto ayudó a que la experiencia en vivo de Jamiroquai fuera redonda y satisfactoria, especialmente cuando llegaron «Space Cowboy», «Disco Stays The Same» y «Travelling WIthout Moving».
Por otro lado, es un hecho que sus presentaciones no suelen ser tan largas, pero las 14 canciones que interpretaron fueron suficientes, sobre todo con brutal el bloque «Canned Heat», «Cosmic Girl», «Love Foolosophy» y «Virtual Insanity» que dieron pie al encore de la noche.
Este fue uno de esos conciertos que en todo momento nos tuvieron de pie, en lo más alto y, para ser un domingo por la noche, sabemos que no es algo que pueda lograrse tan fácilmente, pero Jamiroquai lo hizo y francamente deseamos que no tengan que pasar otros 8 años para verlos de regreso en nuestras tierras.
Sin duda, estamos hablando de uno de los mejores conciertos de 2026.










