Por Anna Stephens
FOALS
Holy Fire
Transgressive Records/ Warner Music México
70%
Aquellos puristas del estilo único en una banda de indie rock deben entender que es indeseable que ese sonido permanezca intacto y repetible a lo largo de su carrera. Los que, por el contrario, prefieren que su agrupación favorita del género componga material con una estética diferente, seguramente estarán listos para llevarse sorpresas desagradables. En el caso del tercer álbum de Foals, tenemos un poco de ambas situaciones. Holy Fire cuenta con canciones contundentes en las que se reconoce la tradicional propuesta de los británicos. Ejemplo de esto son “Bad Habit”, “Providence” y, sobre todo, el primer sencillo, “Inhaler”, en donde no hay una tonadita hipster pegajosa, sino una serie de capas sonoras que van construyendo una atmósfera de total encierro y ansiedad. Todo lo contrario ocurre con “Out of the Woods” y “My Number”, una canción pegajosísima ideal para festivales veraniegos. En esta ambigüedad transcurren las once canciones del Holy Fire. Es una producción en la que destacan los arreglos meticulosos de Flood y Alan Moulder, que le dan una nueva identidad sonora a la música de Foals, pero también se permea cómo se aferra el quinteto por mantenerse fieles a su propia estética.






