Por: EsaMiPau!
Durante muchos años se perdió la fe en la música que se hacía en México y nos vimos atorados en un limbo donde las bandas que existían sonaban a lo que se escuchaba en el extranjero, y el público los señalaba por eso, pero tampoco nos gustaba su sonido «regional» gracias a que parecía que Saúl Hernández, Salvador Moreno, o José Fors eran los vocalistas de todas la bandas; que no es algo malo necesariamente pero sí es un indicador de que estábamos viviendo estancados en una estética musical de hace 20 años. Después de eso -y con la ayuda de los sellos transnacionales firmando pura basura del pop que pagaba las nóminas de sus empleados-, se podría decir que México se quedó sin industria, eventos como el Vive Latino perdieron audiencia por la «falta de propuesta» que los obligó a presentar casi el mismo cartel tres o cuatro años seguidos.
Sin embargo, mientras muchos creían que ya todo estaba perdido y que nuestros únicos salvadores venían en forma de Interpol o The Strokes, por debajo del agua se fueron gestando bandas que no sólo dominaron el sonido internacional, pero también lo hicieron suyo; sobre todo las variantes del folk y pop sicodélico. Obviamente todas estos proyectos tuvieron que picar piedra, pero dieron paso a que la gente volviera a tornar su atención hacia lo que sucedía en la ciudad, y sobre todo, fueron el aceite de los engranes de la industria musical nacional que estaban algo deteriorados y algo atorados por la falta de uso.
Suave as Hell, Furland, Torreblanca y los mismos Hello Seahorse! son tan solo algunos ejemplos de bandas que hemos visto crecer a lo largo de cuatro años en los que ha aumentado la población de agrupaciones musicales y ha disminuido el repele de lo hecho en México. Un poco a raíz de eso, hubo quienes se animaron a abrir sellos discográficos independientes y las pocas oficinas que nunca cerraron se fortalecieron. Un buen ejemplo podría ser Intolerancia, quienes a pesar de la ‘crisis musical’, jamás dejaron de apoyar al talento nacional, conservaron su carpa dentro del Vive Latino y hoy tienen oficinas en Colombia con planes de seguirse expandiendo para promover la música mexicana como a Juan Cirerol o Carla Morrison (dos de los nombres más fuertes dentro de su roster de artistas). Por otro lado, abrieron sus puertas la sede nacional de Arts & Crafts y Terrícolas Imbéciles, ambos dedicados a editar material internacional y al mismo tiempo apoyar a las bandas locales. Esto ha permitido un intercambio con otras regiones como Canadá, España, Chile y Argentina -por mencionar solo algunos- donde lo único que falta es exportar lo que tenemos acá. Las bandas que vienen de visita se quedan prendidas de México y los músicos mexicanos, ahora lo que sigue es llevar ese intercambio a un nuevo nivel donde los mejores representantes de lo que está sucediendo acá visiten estas ciudades y sean recibidos con el amor y hospitalidad que en México hemos mostrado por los demás.
Por otro lado, también hay nuevos medios (todos aprovechando las glorias del internet) como Me Hace Ruido o Lifeboxset cuyos espacios llaman la atención de los curiosos auto-nombrados melomanos con el anzuelo de la nota más reciente acerca de Animal Collective, pero que también se han dedicado a apoyar lo nacional desde el principio. Aunque tampoco sería justo olvidar medios impresos como Marvin, IndieRocks! y ahora Filter que también nadan contracorriente para mantener vivo lo «pasado»… porque que oso leer algo en papel ¿qué no tendríamos que tener tabletas igual que celulares?
En fin, la idea de esto es hacerle ver a la gente que en México sí existe una industria que además de estar creciendo, se ha ido adaptando a una nueva usanza, y si no nos creen miren a los sellos internacionales sufriendo por hacer negocios con la música a la «old school». Es importante que apoyemos lo que sucede en nuestro país pues ya estuvo bueno de estar buscando pastos más verdes del otro lado de las diferentes fronteras o mares. Pero el truco no es apoyar por apoyar, es encontrar a alguien cuya música los enorgullezca y que sea la razón principal para ir con sus temas evangelizando oídos en cada lugar; y si su orgullo es su banda, entonces ustedes el truco es recurrir a todos estos medios alternativos e integrarse a la nueva industria mexicana.






