Jeff Hanneman, fundador y guitarrista de la banda estadounidense de trash metal, Slayer, falleció este jueves a causa de un mal hepático. Y es que en el 2011 el guitarrista, autor de temas como “Seasons in the Abyss” y “Reign in Blood” fue mordido por una araña, cuyo veneno le destrozó los tejidos en el brazo.
Es innegable la aportación de Hanneman al metal junto con Slayer , ya que a principios de los ochenta, el Metal británico dominaba la escena con bandas como Iron Maiden, Judas Priest, un renovado Black Sabbath, entre otros, y en Estados Unidos las llamadas bandas de glam metal como Poison, no dejaban del todo bien parado al metal de aquel país.
Slayer pegó con tubo desde sus inicios, con guitarras que demolían en cada rasgueo, una batería que de inmediato se convirtió en referencia, un bajo que dejó de ser mero acompañamiento, aunado a las letras de profunda crítica social; y como es costumbre en la buenas bandas de metal, éstas suelen escribir inspirados por clásicos de la literatura universal, para muestra está el álbum South Of Heaven, el cual trata sobre las estupideces de la guerra.
El legado que Jeff Hanneman deja, es una gran carrera musical en cada uno de su riffs y solos de guitarra, pues si no todos los discos de Slayer fueron constantes en la recepción, es innegable que nunca sonaron mal, ye que en cada concierto, dejaron todo en el escenario para mostrarse al máximo frente a sus miles de fans que hoy lloran esta pérdida.
Descanse en paz, Jeff Hanneman.






