Massive Attack no solo es un icono del denominado trip-hop. Es una entidad que desde su concepción se planteó la idea de hacer una música muy particular que no solo resultará exquisita para los oídos, sino que al mismo tiempo pudiera depositar en nuestra mente su postura política y social de forma subliminal.
Con eso no queremos decir que Robert De Naja y Daddy G hacen algún tipo de brainwash,sino que siempre se han mantenido firmes a sus ideales por la tensión que se vivía en Bristol cuando comenzó esta aventura que no se ha quedado estancada en un solo género musical. Massive Attack es un ejemplo de reinvención; uno donde sus integrantes no limitan sus habilidades artísticas en el estudio y en una rutina de conciertos que los lleven por todo el mundo, sino que también buscan otro tipo de opciones para esparcir su mensaje. Una de ellas es el arte plástico que suele dominar Robert de Naja, de quien se tiene la sospecha que es Banksy pero entrar en esa discusión siempre nos llevará al eterno “¿quién sabe?”.
Por otro lado, aunque la banda no tiene una discografía tan extensa, cada uno de sus lanzamientos están pensados de un modo muy frío y calculador. Son experiencias que se prestan para ser interpretadas por el escucha de forma individual,principalmente al momento de escuchar las seductoras ambientaciones que respaldan la enorme lista de colaboradores que tienen en su interior.
Si, quizá su alineación se centra principalmente en Del Naja y Daddy G, pero podría decirse que Massive Attack es un colectivo artístico que constantemente cambia de forma para hacerse más fuerte.
Entre que si trabajaron un rato con Tricky, sus sesiones con Hope Sandoval y Damon Albarn, sus segmentos improvisados con TV On The Radio y Young Fathers o hasta su ambición deponerse en contacto con Elizabeth Fraserde Cocteau Twins para que participara en su esencial Mezzanine,son tan solo algunos de los objetivos que se ha planteado la banda desde su nacimiento y que poco a poco han ido tachando de su lista.
Podrán buscarle sus defectos (como el meltdown que tuvieron en un festival porque Franz Ferdinand se escuchaba muy fuerte) o no estar tan de acuerdo con la proyección de mensajes en sus conciertos que hacen referencia a un problema local del país en el que se presentan, pero al final nuestro cuerpo no puede resistirse a la sutileza con la que están construidas las canciones donde decidieron darle un espacio muy importante a las voces que se reproducen constantemente en su cabeza.
Para muestra, este listado que les dejamos a continuación con las colaboraciones más deliciosas de su repertorio.






