Spanglish: Los 50 mejores discos de habla hispana en 2020
Continuando con nuestros recaps de lo que pasó en este año pandémico, les traemos una selección con 50 lanzamientos de habla hispana que se ganaron un cachito de nuestro corazón durante los últimos 12 meses, pues si bien hace unos días les presentamos 70 álbumes en inglés, hacer un conteo general con todo lo que escuchamos en el año pudo haber sido demasiado largo y conflictivo (sobretodo si odian el scroll, deslizarse y todo eso).
Además, cada uno de estos proyectos merece tener un reconocimiento especial y particular por el notable trabajo que han realizado desde su trinchera, sobretodo en un año donde la pandemia se encargó de frenar planes, tours y proyectos que representaban un ingreso importante para sus bolsillos.
Es por eso que también incorporamos sus enlaces de Bandcamp para que puedan apoyarlos directamente (sí está dentro de sus posibilidades), y aquellos que no cuentan con un perfil, pues aún tienen canales y tiendas en línea donde pueden darles un apoyo que vaya más allá del streaming.
Sabemos que hay proyectos tanto mexicanos, colombianos, argentinos y hasta españoles que optan por grabar sus canciones en inglés (o spanglish) y eso los podría poner en una discusión sobre si deben estar aquí, pero al final son actos que se están abriendo paso dentro de su respectivo nicho local y, en caso de que no estén familiarizados con ellos, es una buena oportunidad para que los empiecen a descubrir.
Dicho lo anterior, estos son los 50 mejores discos que se hicieron en países de habla hispana:
Con un poco más de una década de historia, Cannons se ha convertido en un referente cuando se habla de dream pop contemporáneo. Sus cinco álbumes han construído un repertorio de canciones que combinan lo onírico y lo romántico a la perfección.
Kneecap es probablemente una de las agrupaciones de hip-hop contemporáneas más contestatarias del planeta. Provenientes de Belfast, Irlanda, uno de los territorios más políticamente activos del Reino Unido y con una historia profundamente ligada al anticolonialismo inglés, sus canciones reflejan el descontento con el pasado represor que todos los irlandeses han vivido desde hace más de 200 años.